Avery Sunshine - The SunRoom (2014)

Denise Nicole White es una artista especial. Bendecida con un talento vocal excepcional que durante demasiado tiempo pasó desapercibido para todos nosotros prestando su voz para toda una pléyade de estrellas. Afortunadamente, hace cuatro años consiguió editar un magnífico disco de debut (en su propio sello independiente) y a partir de entonces dejó aparcado, aunque fuera solo en parte, un desafortunado anonimato. 

Su aparición en escena fue toda una bocanada de aire fresco. No todo el mundo es capaz de exhibir tanto talento, verdad, honestidad y carisma desde el momento en que la primera nota resuena en tu tímpano y corazón. Ahora ya es conocida por sus convincentes actuaciones en vivo, sus grandes composiciones, su virtuosimo en el manejo del piano y, como no, por la dulzura de su voz. Éramos muchos los que esperabamos con impaciencia su nuevo trabajo. La espera ha terminado, después de cuatro largos años ha editado The Sunroom, bajo el sello Shanachie, lo que quizás suponga el definitivo espaldarazo para este auténtico talento minusvalorado de la música. En este su segundo trabajo, de nuevo junto a su socio musical (Dana Johnson) se propone (o le ha propuesto la discográfica, vaya usted a saber) llegar a un público más amplio y diverso. Para ello nos ofrece diez sugerentes composiciones entre los que se incluyen divertidos cortes uptempo, conmovedoras y preciosas baladas y algunos temas memorables más próximos al género gospel, con una acertada mezcla de sonido retro y contemporáneo, sin que afortunadamente caiga en las garras del hip hop y el autotune. Aunque carezca de la profundidad y el tono artístico de su disco debut, aunque el disco suena demasiado plano, aunque se eche de menos un mayor protagonismo del piano en el apartado instrumental, aunque en definitiva el resultado final está por debajo de su potencial talento, su música aún resulta lo suficientemente conmovedora cuando su maravillosa voz brilla una y otra vez cada vez que asoma entre las notas musicales de cada canción. Con diferencia lo mejor del disco.


Tristan - Full Power (2014)

Tristan no es un proyecto improvisado, con sede en Holanda reúne a un grupo completo y excelso de músicos europeos que han tocado juntos desde hace más de una década, a los que se le une la brillante y eficaz vocalista Evelyn Kallansee. En efecto este grupo -cuyo nombre hace referencia al hijo de uno de sus fundadores (Sebastiaan Cornelissen)- ha estado en el negocio desde 2003, durante todo este tiempo que media entre el inicio de su andadura y este álbum de debut que hoy comentamos los han dedicado a perfeccionar y pulir su sonido. Y eso se nota -y mucho- en el magnífico apartado intrumental de este álbum.

Full Power se puede etiquetar básicamente como sonido acid jazz es decir música fusión que desborda guitarras rítmicas, sintetizadores hammond, sección de viento y cuerda, coros, en definitiva un sonido más propio de bandas como Brand New Heavies o Incognito en la década de los ochenta y noventa. Pero no se quedan ahí, al mismo tiempo, captan la esencia del pop/rock la década de los setenta (Toto, Steely Dan o Tower of Power) y la incorporan a su sonido. Todas ellas son influencias que se fusionan en Full Power para ofrecernos una atractiva propuesta: buenas composiciones, interpretadas por grandes músicos y una competente y cautivadora vocalista. Toda una alternativa orgánica, refrescante que siempre transmite energía y buenas vibraciones felizmente alejada del auto-tune y la locura rítmica robótica actual. Un álbum sólido, combinando ritmos funky con voces soul. Y es que la buena música no tiene fecha de caducidad, puede ser producida en cualquier lugar, siempre que la intención, el compromiso, la pasión y el respeto estén ahí. Full Power te engancha irremediablemente con la primera escucha. Toda una agradable sorpresa, ojalá no tengamos que esperar otra década más para saber de ellos..

José James - While You Were Sleeping (2014)

De todos es sabido que José James no es un artista al que uno pueda encajar fácilmente en una categoría o género musical determinado. Tampoco se le puede considerar como un artista predecible pues cada nuevo disco alumbra una sorpresa. Habitúa a mostrarse vocalmente relajado, maduro y con una capacidad de control insuperable con su característico barítono conmovedor. El es, sin duda, un artista único y especial.

La pregunta que seguro todos nos hacemos es si este nativo de Minneapolis sería capaz algún día de ofrecernos no ya algo malo sino simplemente mediocre, porque nos tiene muy mal acostumbrados, con tanto talento, calidad y sensibilidad que desbordan sus discos. Su último trabajo, el segundo bajo el sello Blue Note, no obstante arroja siembra dudas más que razonables acerca de la supuesta infabilidad de este inopinado cantaautor. Ciertamente, el disco lleva impregnada la inequívoca firma del artista, con esa característica mezcla de hip-hop, rnb y jazz; pero, en esta ocasión, señala una nueva dirección creativa adentrándose en el mundo del folk, del rock e incluso de la música electrónica, nuevos horizontes que en esta ocasión no tengo muy claro que quiera recorrer de su mano. Bajo la producción de Brian Bender y el propio artista, acompañado nuevamente por esa banda de músicos minimalista que le viene confiriendo un seño de identidad y a la que ha querido otorgarle un mayor protagonismo en el papel creativo (es decir, -Kris Bowers (teclados), Solomon Dorsey (bajo), Richard Spaven (batería)- a los que se unen en esta ocasión las colaboraciones puntuales del guitarrista Brad Allen Williams en los cortes más rockeros, la vocalista Becca Stevens (en el dueto "Dragon") o el trompetista Takuya Kuroda en el tema que cierra el disco, una versión del clásico de Al Green "Simply Beautiful". 

Un mayor protagonismo de la guitarra eléctrica ha endurecido notablemente su sonido , no cabe duda, pero no es ese el problema. La cuestión es que sus raíces solueras quedan más difuminadas que en trabajos anteriores. Siempre he admirado su enfoque audaz para hacer música, siempre conocedor de los límites de la experimentación, siempre a la búsqueda de nuevos horizontes musicales; asumiendo riesgos y en constante evolución, difuminando los límites entre los géneros en todo este proceso creativo. Afirmaba recientemente en su propia página web "As an artist, I’m going to keep evolving,”, “I think my fans have now come to expect this from me. They want to know what I’m going to do next"... todo eso está muy bien, pero While You Were Sleeping nos demuestra que la fusión entre géneros musicales no siempre funciona. Si además se aleja en demasía de las influencias del soul, precisamente el aspecto de su propuesta que más me une al artista, puedo entender fácilmente que no haya disfrutado con su último trabajo.

Sunnare - Unlocked (2014)

En esta coyuntura de crisis e incertidumbre que nos ha tocado vivir, de "malos tiempos para la lírica" -si se me permite la expresión- los artistas noveles no lo tienen nada fácil a la hora de conseguir el necesario apoyo financiero que les permita visualizar en formato físico la ilusión de toda una vida. Últimamente a través campañas de micromecenazgo ("crowdfunding") se cumplen algunos sueños, como en el caso del lanzamiento del primer trabajo de Sunnare, un grupo madrileño preñado de esa primaria ilusión, una apuesta personal de este servidor.

He creído en ellos desde el principio y he tenido el honor de colaborar y apoyar humildemente en el nacimiento de su primer trabajo "Unlocked". Después de escuchar los diez temas integrantes de su disco de debut, puedo afirmar que mi corazón, una vez más, no se equivocaba. No obstante, llegados a este punto honestamente creo que no sería demasiado ético por mi parte que firmara una de mis habituales reviews loando las excelencias del disco cuando entre los créditos del mismo figura el nombre de este blog. Cuestión de principios que diría uno. Tampoco tendría demasiado sentido negarles este espacio de difusión, máxime cuando han firmado un trabajo con la suficiente calidad, independientemente de las circunstancias referidas. Atrapado en este dilema, he optado porque sean terceras personas no implicadas emocionalmente quienes refieran el disco. Por ejemplo, se me ocurre citar las más asépticas (pero acertadas) palabras que mi compañera Victoria Bioque escribió sobre ellos cuando fueron elegidos para poner banda sonora a la nueva campaña de Springfield, un primer paso importante para consolidar su proyecto aún todavía nonato.

"Sunnare es una banda madrileña de NuSoul influenciada por los sonidos de la música negra, que completa su esencia con matices de otros estilos conformando un sonido limpio y natural. El proyecto nace en el año 2012, fruto de las inquietudes musicales de cuatro músicos con trayectorias e influencias diferentes, y desde entonces no ha parado de crecer, sonando en los escenarios de la capital y en algunos festivales. En estos directos ofrecen un repertorio compuesto principalmente de temas propios, que invitan al público a internarse en una música llena de emoción que no deja impasible a nadie. Gracias a su potente groove, sus armonías cuidadas, sus letras directas y cercanas, y la voz fresca de Eva Mena, Sunnare se convierte en una apuesta musical a tener muy en cuenta en el panorama nacional. [...] “Unlocked” es el resultado de mucha ilusión y mucho trabajo, y contiene diez cortes que resumen el espíritu y la filosofía de la banda, con un sonido contundente y elegante".

Solo me queda añadir que las bandas emergentes buscan -casi con desesperación- darse a conocer y que las escuchen, conseguir al final esa necesaria visibilidad en una época en la que discográficas, promotores y salas solo apuestan por carteles conocidos. Musicasoul quiere y puede servir de plataforma para los músicos que comienzan y tienen algo digno que ofrecernos en clave soul. En este caso, la dulzura y la cristalina mirada de Eva, toda esa simpatía que irradia su eterna sonrisa suponen el compendio perfecto, la mejor síntesis de todo el buen rollo que desprende este proyecto. Alejados del sonido sucio y el trepidante ritmo del deep soul/funk tan en boga en estos momentos, este cuarteto nos propone como alternativa una música amable, dulce, positiva y elegante, mezclando elementos propios y diversos del amplio espectro de la música negra (soul, funk, rnb e incluso hip hop) con estructuras quizás más próximas al pop. Melodías sencillas y reconocibles, cuidados arreglos, una producción límpida y, ante todo, buena gente (y gente buena) que nos propone un disco que desborda toda esa ilusión y respeto que muestran sus integrantes por su profesión y por la audiencia. Aún tienen que crecer, pero os confieso que me encantan estos chicos, me han llegado al corazón ¿No se nota?.

http://sunnare.bandcamp.com/
https://www.facebook.com/SunnareBand

Lee Fields - Emma Jean (2014)

Cuentan las crónicas que era un bochornoso lunes, en un estudio enterrado dentro de un viejo almacén (estudios de Dan Auerbach), cerca del puente de Queensboro (Nashville), donde parecía estar en marcha una sesión de grabación de música soul de los sesenta. Una banda de músicos (the Expressions) tocaban de manera  conjunta, en lugar de grabar individualmente cada parte por su cuenta, como suele ser habitual.

Al otro lado del cristal, había un ordenador Apple junto a la mesa de mezclas de 16 pistas, pero la música se está grabando en la cinta en lugar de un disco duro. A los mandos de la producción el conocido team neoyorkino Leon Michels y Jeff Silverman que en las últimas dos décadas se han construido una reputación como los chicos a quienes acudir si que quiere grabar discos que suenen con la autenticidad del soul sesentero o setentero (Aloe Blacc). Junto a ellos, Lee Fields, un cantante entrado en años, guía con su voz (y su corazón) a la banda para mantener de manera precisa el ritmo, no es necesaria ninguna caja de ritmo ni cualquier otro artificio tecnológico. Se está grabando Emma Jean, el último trabajo del nativo del estado sureño de North Carolina.

No es uno de tantos neófitos y conversos por interés que últimamente se suben al carro del retrosoul, asumen la pose Motown y simplemente esperan que la mercadotecnia haga el resto. Lee lleva cuatro décadas entre nosotros fiel a un estilo, erigiéndose en los últimos años en una de las figuras de referencia del género. Paradójicamente, quién es el espejo en el que muchos se miran, ha optado en su último trabajo por darle un empujón a su carrera ofreciéndonos algo diferente, una creativa mezcla entre lo moderno y lo tradicional. Emma Jean (título adoptado en honor a su madre) no resulta fácil de definir o etiquetar. Suena como una grabación de las de antes pero no es un disco soul sesentero al uso, añade elementos modernos de country-soul y blues-rock, alejándose claramente del áspero y estridente funk de su cautivador My World (2009), dándole mayor protagonismo al histórico sonido Hammond B3. Ha forjado un sonido soulful distinto, único, que no imita el sonido Motown, Fortune, Stax o Filadelfia, sino que crea una música que desciende lógicamente de esos linajes, mostrándonos de manera descarnada qué es la música negra.

En su quinta década en el negocio musical, con más de 15 álbumes editados, con el éxito tardío pero conseguido, Lee apuesta por ofrecernos algo distinto, personal, único y de calidad. Él representa como pocos la pasión, la esencia de la música soul/funk: energía, emoción pura y ritmos sexys. Cuando Lee Fields se sitúa delante de un micrófono, pone todo su corazón, alma y mente en todo lo que canta.  No sólo es fantástico escuchar el talento innegable del cantante, la ferviente pasión que inyecta en cada nota cantada, sino que su maravillosa banda -en el más puro estilo Dap Kings- con su percusión, metales y sus cuerdas apoyan lo suficiente a la voz Lee que asoma estupenda detrás de esa áspera línea del bajo. Es evidente que Emma Jean es el trabajo de un hombre que no tiene miedo de correr riesgos, incluso si el riesgo puede pesar más que la recompensa, como ya  le ocurriera en su desafortunado disco Treacherous (2011).

 
©2009 Musicasoul | by TNB