Kim Arrington: Una poeta del soul

Decía el gran poeta José Hierro que "...La poesía es como el viento, o como el fuego, o como el mar. Hace vibrar árboles, ropas, abrasa espigas, hojas secas, acuna en su oleaje los objetos que duermen en la playa..." Con cierta frecuencia los artistas, también en el campo de la música soul, recurren a figuras poéticas que incluyen en las letras de sus canciones buscando precisamente ese efecto, hacernos estremecer aún más con sus composiciones y para ello normalmente se busca más el efecto estético del lenguaje empleado que el contenido del mismo.

Lo que resulta menos común es encontrar a una poeta que ha decidido utilizar la música soul como vehículo para expresar sus sentimientos, sus emociones... en este caso aunque el mensaje resulta crucial y lo estético siendo importante es secundario, sólo el talento del verdadero poeta es capaz de ofrecernos ambos en una combinación que nos procura experiencias absolutamente mágicas; éste es el caso Kim Arrington. Kim es una artista integral, capaz de desenvolverse a muy alto nivel en el campo de la literatura, la poesía, el teatro o la música para transmitirnos sus mensajes, para contarnos historias. Su trayectoria profesional y artística se ha decantado claramente hacia la poesía (ha publicado libros, obtenido importantes premios y reconocimientos), aunque su vocación musical estuvo presente desde su más tierna infancia no ha sido hasta ahora, con 29 años, cuando se ha decidido a emprender este camino.

Con su disco de debut First Love Note Of Kim Arrington publicado por el sello independiente Roaring Refrain, esta artista de North Carolina se desnuda ante nosotros, nos abre su corazón y su alma utilizando su enorme talento poético para disertar sobre la vida y el amor. Es un disco en clave de retrosoul y jazz, en el que la música está al servicio de las letras y de su voz en cada uno de los catorce temas que incluye su primer trabajo. Puesto que la fuerza de su propuesta artística radica en el lirismo, en las letras de las canciones, quizá el disco pueda resultar algo monótono, especialmente para aquellos que no conozcan el idioma de Shakespeare; no esperéis demasiadas concesiones al ritmo o al virtuosismo instrumental. No obstante, se pueden dejar seducir por la voz de Kim, que aunque presenta ciertas limitaciones, está llena de matices por descubrir en cada estribillo, en cada frase de sus canciones; en un viaje musical en el que nos dejamos acompañar por la verdad de esta mujer. En definitiva, Kim ha abierto sus cartas de amor para compartir sus emociones con todos nosotros, en una propuesta musical soulful que aunque presenta algunas fisuras, está plena de originalidad y honestidad, dos valores muy escasos en el panorama musical actual... solamente por ello su trabajo ha merecido nuestra atención y consideración. Juzguen ustedes mismos.

Clásicos del soul: Otis Redding

Como os comentamos al principio de esta nueva etapa de Musicasoul, ibamos a dar a conocer ó recordar, algunos discos ó artistas que, a pesar del paso del tiempo, han dejado una huella imborrable en la construcción de lo que se entiende hoy en dia como música de nuestro tiempo.

Comenzaremos con Otis Redding, nacido en Georgia en 1941, aunque a muy temprana edad se mudó a Macom, la ciudad de Little Richard, es uno de esos talentos de la música llamados a formar parte del Olimpo de grandes del soul. A muy temprana edad tuvo que abandonar el colegio para ayudar a su familia económicamente y lo compaginó con colaboraciones con la banda Upsetters; asiduo a concursos de "cazatalentos", fué impedido de participar en ellos por haber ganado 15 veces consecutivas, pero su estrella pronto empezó a deslumbrar y comenzó a actuar con Johnny Jenkins, acabando finalmente grabando para el sello Stax Records, formado por dos blancos que habían conseguido abrirse un hueco importante con un sonido característico que renovó el RnB trasladándolo al soul moderno, lo que hizo que la multinacional Atlantic los distribuyera a nivel nacional.

Otis, poco a poco, utilizando versiones y material propio, fué forjando su particular estilo de balada y reforzando el llamado "deep soul" ó "soul profundo", caracterizado por el uso de instrumentos de viento y un canto proveniente del interior del alma. Aun asi, no fué profeta en su tierra y el éxito tuvo que ir a buscarlo a Europa, lugar en el que el rock estaba subiendo como la espuma, gracias a grupos como The Beatles ó The Doors; pero su especial forma de cantar logró que la revista Melody Marker le otorgara el título de mejor cantante del año reemplazando a Elvis Presley que llevaba 9 años consiguiéndolo.
Sus disco Otis Blue por fin hizo que adquiriese la notoriedad merecida a su gran talento en EEUU y sobre todo su presentación en el festival de Monterrey en 1967 donde una audiencia multirracial y hippy encontró en Otis el cauce necesario para desembocar el torrente de paz y amor de aquella generación. Pero los dias de gloria pronto acabarían, tuvo tiempo para componer su canción más conocida y emblemática (sittin' on) the dock of the bay. Sentado en su casa bote en la bahía, mientras escuchaba a los Beatles, le surgió esta canción rompedora que significaba un avance creativo espectacular, su alma negra había conseguido rendir con su música a las almas blancas que no sabían lo que era el soul. La canción era su visión de un mundo dificil de comprender, ante una sociedad marcada por los cambios políticos y la guerra. Pero no pudo disfrutar del gran éxito de la canción ya que a finales de 1967, con tan sólo 26 años, la avioneta en la que viajaba junto a su banda se precipitó falleciendo él, su ayudante y 4 miembros más.
Este es el fin de uno de los más grandes vocalistas de la historia del soul, nos dejó su música y su espíritu para que generaciones posteriores pudiéramos disfrutar de su talento, de su voz capaz de expresar la nota más desgarradora al timbre más dulce, de su irrepetible forma de cantar y expresar con su voz los sentimientos, generoso con su música y con los demás, como asi le recuerdan quienes le conocieron. El rey del soul nos dejó pero su legado sigue vivo, seguramente es el gran privilegio de los mitos cuando mueren en la cima de su carrera, nunca cambiará y seguirá siendo auténtico con sus eternos 26 años, perdurando en nuestra memoria por los tiempos de los tiempos.

Natalie Cole: ¿Segundas partes nunca fueron buenas?

Han transcurrido ya más de 17 años desde que Natalie Cole publicara Unforgettable: With Love, un álbum que obtuvo un éxito inusitado en todo el mundo: más de 14 millones de discos vendidos (150.000 copias en España), 5 premios grammy, 5 semanas consecutivas se mantuvo número uno en las listas norteamericanas... sin duda constituyó una de las sensaciones musicales del año 1991.

El single que daba título al álbum, un dueto con su padre Nat King Cole (posible gracias a los medios técnicos, ya que su famoso progenitor había fallecido 26 años antes) obtuvo un enorme éxito y sin duda fué el principal causante de que la gente descubriera un maravilloso álbum que contenía grandes clásicos de la música estándard americana interpretados por la estupenda voz de Natalie. Este disco supuso un punto de inflexión en su carrera musical hacia la música jazz vocal. Hasta ese momento su trayectoria artística, muy desigual, estaba claramente orientada hacia el RnB: una década de los setenta más brillante y unos años ochenta de franca decadencia. En realidad, ya en su álbum Everlasting (1987) incluyó una versión del famoso tema "When I Fall In Love", interpretado por su padre 30 años antes. No obstante, Unforgetabble: With Love fue su primer disco jazz, desde entonces Natalie ha continuado explorando los standards clásicos del The Great American Songbook.

Por si no lo sabéis, con ese término los norteamericanos se refieren a una colección de canciones de gran popularidad -escritas aproximadamente entre 1920 y 1960- muy próximas al estilo de los musicales de Broadway y Hollywood. Su gran popularidad traspasó esos ámbitos para situarse como elemento central en los repertorios del jazz vocal -hoy en día mantienen ese status-. Los músicos de jazz se refieren a ellas como "standards" y se han acabado por convertir en parte importante de la cultura americana del pasado siglo. En lugar de aprovecharse del éxito y apresurarse por editar un segundo volumen; Natalie decidió esperar hasta que llegara el momento adecuado, cuando sintiera que su alma y corazón estaban preparados para enfrentar este reto. El momento ha llegado y el pasado 9 de septiembre ha publicado la segunda parte de aquel disco histórico bajo el título Still Unforgettable, de la mano de Rhino/Wea Records y rodeada de un equipo de arreglistas de lujo (John Clayton, Patrick Williams, Nan Schwartz y Víctor Vanacore). Es la primera vez que Natalie toma la riendas de la producción -junto a Gail Deadrick- e insiste en la misma fórmula: contiene auténticos himnos("Nice 'n' Easy", "Come Rain or Come Shine" o "The Best Is Yet To Come" entre otras) y, como no, un dueto con su padre "Walking My Baby Back Home", grabado por éste a principios de la década de los cincuenta. En esta ocasión ha ido más allá del repertorio de canciones de Nat King Cole y ha incluido temas de Frank Sinatra, Lena Horne, Sammy Davis Jr, y Peggy Lee... nada más ni nada menos.

No es nada fácil enfrentarse a un proyecto de esta naturaleza (que se lo pregunten a Rod Stewart), no es fácil homenajear a canciones que son auténticos iconos, aportar algo nuevo personal sin que se resienta su esencia, su magia, lo que las hace tan grandes. Natalie Cole ha sido capaz nuevamente de conseguirlo abrazándonos con su maravillosa voz flexible en cada uno de lo 14 cortes del disco. Os confieso soy un enamorado de los standards jazz y que admiro la voz de esta gran cantante (por cierto, espero verla recuperada definitivamente de su problema con las drogas) por lo que no me siento capaz de responder con objetividad a la pregunta que planteo en el título del post, aunque si me ha parecido que quizás el disco está por debajo de su potencial. Así que dejo que cada cuál emita su propia opinión, sabedor de un mejor juicio por vuestra parte.


Kenny Lattimore: Conductor de emociones

La salida al mercado del nuevo disco de Kenny Lattimore, pone fin a una sequía de 7 años desde que se publicara el anterior en solitario, allá por el 2001 titulado Weekend. Su título lleva por nombre Timeless, y no se trata de un disco con canciones originales como muchos hubíesemos deseado que fuera, sino de un álbum de versiones.

Eso en un primer momento me hizo pensar que sería una nueva vuelta de tuerca a canciones exitosas que son una y otra vez re-interpretadas con mejor ó peor suerte por numerosos " artistas", de los cuales más de uno ha hecho de ellos su única posibilidad de existencia en el mundo de la música. Es igualmente sospechoso que despues de un disco de éxitos en el 2004 y dos discos de duetos con su mujer Chanté Moore en el 2003 y 2006, con canciones llenas de romanticismo y elegancia que son el complemento ideal para cualquier persona enamorada, no nos hubiera ofrecido un repertorio propio como buen compositor que me consta que es. Aun así, las once canciones que ha utilizado para completar este trabajo, no son las habitualmente empleadas en otras realizaciones, sino de canciones especialmente elegidas para alcanzar una sensación de pureza y perfección. Canciones intimistas que con la sensibilidad y técnica vocal de este extraordinario conductor de emociones, nos hace partícipes de sus intenciones y sin poderlo evitar entramos en una delicada y esponjosa sensación de bienestar que quisieramos que nunca se rompiera.

Ha contado con la colaboración del veterano productor, arreglista y músico Barry Eastmond, con el que compartió colaboración en discos anteriores y de una nueva casa discográfica, Verve del grupo Universal. Asimismo cuenta tambien con lo más importante, canciones provenientes de un variado espectro en cuanto al género musical, pero todas ellas bajo un denominador común, el buen gusto. Asi podemos encontrarnos con una extraordinaria balada de Al Green, titulada "Something" que abre el disco, "And i love her" de los Beatles, "I Love You More Than Words Can Say" de Otis Redding y otras composiciones que van desde Stevie Wonder, Elton John, Aretha Franklin ó el éxito de los 70 titulado " You Are My Starship", que es su carta de presentación para esta nueva aventura que sin duda, aunque no nos ofrezca originalidad, siempre se encuentra refugio para interpretaciones vocales de calidad de uno de los más talentosos baluartes del RnB contemporáneo.

LeJuene Thompson: The Diva In Waiting

El pasado 15 de Julio el sello Lecoe puso a la venta Metamorphosis el esperadísimo segundo trabajo de la cantante del gospel LeJuene Thompson. El título escogido para su nuevo proyecto resulta de lo más apropiado si tenemos en consideración que se observa una importante evolución, casi una completa transformación en su propuesta musical respecto al que fue su primer álbum "Soul Inspiration", editado por Emi en el año 2001.

Desde entonces ha colaborado con primeras figuras de la escena gospel como Donald Lawrence, John P. Kee, Twinkie Clark, Karen Clark-Sheard, Shirley Caesar, Bishop T.D. Jake o Micah Stampley entre otros. Soul Inspiration causó un importante impacto y entusiasmo entre el público y la crítica, estando nominado en diferentes categorías para los premios Dove y Stellar, como ya sabéis los más prestigiosos dentro del género gospel. A pesar del éxito obtenido con su disco de debut, esta artista nos plantea siete años después una propuesta musical radicalmente diferente: abandona el estilo soulful gospel, pop y rnb (en la línea de otras divas del gospel como Beverly Crawford, Londa Larmond o Yolanda Adams) de su trabajo anterior y opta por demostrar a la audencia su amplia gama vocal y su habilidad para moverse de manera ecléctica en diferentes estilos. En canciones como "I Gotta Feelin” o "Praise" los amantes del gospel se sentirán plenamente reconfortados, mientras que el tema "Ooh La La" en clave groove nos cuenta la excelencias del amor incondicional del señor, por su parte el sonido más soulful encuentra su acomodo en canciones como "Lost Without You".

Como ya ocurrió en el disco anterior, la dirección general del proyecto ha recaído en su propio marido Cedric Thompson, reconocido productor de gospel (ganador ente otros de un premio grammy) con quien forma un sólido tandem profesional. Cedric nos muestra con claridad como hacer un buen álbum de gospel: el talento vocal esta ahí, la música acompaña la voz de manera perfecta y las inspiradas letras completan un trío de lujo. En esta ocasión se ha hecho acompañar en las sesiones de grabación del disco por Dennis Reed & GAP, un nuevo grupo vocal de Charlotte que con su juventud, su fuerza y entusiasmo aporta un sonido capaz de electrificar al público. LeJuene ha completado su metamorfosis, "the diva in waiting" como la denominó la prestigiosa revista billboard ha emergido para convertir en realidad el sueño de cualquier amante del gospel contemporáneo, para darle todo aquello que estaba esperando. Aunque somos conscientes que el sonido gospel a menudo nos resulta ajeno, de un interés relativo en nuestro mercado, os traemos a esta diva en ciernes con un talento vocal deslumbrante que ha demostrado su capacidad para moverse en distintos estilos... si aprecias la calidad vocal dedícale un poco de tu tiempo, no te arrepentirás.

 
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