
Igualmente apasionante es el apartado instrumental con esa base rítmica creada por el bajo y la batería, perfectamente complementada con los solos de guitarra y piano plenos del blues y gospel... algo así como si un banda tocara en el servicio de la iglesia la mañana del domingo. Su último trabajo, Feed My Soul, es otro disco atemporal, profundamente conmovedor y edificante que -producido por su viejo amigo y colaborador Joan Osborne- nace de la energía que ha supuesto que Wendell haya superado el cancer recientemente. Las canciones tratan sobre la amistad, la lealtad, la familia, el envejecimiento, la enfermedad, así como la política y el estado actual del mundo, manteniendo ese característico sentido del humor. Por lo tanto, el álbum revela el triunfo sobre la adversidad, la superación de obstáculos y, en última instancia, se trata de una declaración de la fuerza de la fe. Su interacción de voces e instrumentos es hipnotizante, todo un regalo para el mundo de la música.
3 comentarios :
Muy buena data.
gracias.
Una maravilla de 2010: soulful a más no poder!!!!Un abrazo kamarada!
En efecto Joserra, la cosecha de esta ñao será recordada por mucho tiempo. Por cierto, somo paisanos, nos separan apenas 10 km. Agur bat
Gracias, y un saludo también para ti Luz.
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