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Aretha Franklin - A Woman Falling Out of Love (2011)

Aretha Franklin es la indiscutible reina del soul, es al mismo tiempo una artista que se mueve también como pez en el agua dentro el género gospel (no lo olvidemos sus raíces) pero que, sin embargo durante los últimos 30 años no ha sabido gestionar adecuadamente todo ese inmenso talento vocal embarcada en proyectos diversos y mediocres (slow jam, pop, bandas sonoras, ópera...) en los que, con demasiada frecuencia, el espíritu del soul se diluía como un azucarillo.

A Woman Falling Out of Love -editado con retraso por su propia casa discográfica, tras los disputas legales con Arista y distintos problemas técnicos- es el álbum número 38 de su carrera artística, su primer trabajo de estudio desde su excelente So Damn Happy (2003). Aretha está de vuelta y creedme si os digo que me gustaría que fuera un regreso triunfal, pero esta colección de once canciones a medio camino entre el blues, el rnb más urbano, el pop y el gospel resulta de nuevo fustrante y desigual, excepto en un par de temas se nos muestra más como una artista en retirada que como la reina que es. Una verdadera pena, una nueva decepción aunque en todo caso no podemos evitar lanzar un suspiro de alivio al poder seguir escuchando esa voz divina (para muchos la mejor cantante de todos los tiempos) teniendo en cuenta las preocupantes noticias sobre su salud de los últimos meses.

Aretha Franklin - The Great American Songbook (2011)

¿Por qué tarda tanto tiempo Aretha en editar nuevo material? Sus fans esperan ansiosos cada nuevo disco, aunque ciertamente  la indiscutible reina del soul haya exhibido una trayectoria muy irregular en los últimos 30 años. Además, con frecuencia editaba un nuevo trabajo una vez que todos habían olvidado lo que en su día se anunció se iba a publicar. Esto mismo parecía estar sucediendo con A Woman Falling Out of Love, cuya edición final ha sido programada, retrasada y cancelada en numerosas ocasiones en los tres últimos años.

Sin embargo, lamentablemente en esta ocasión hay una razón de peso: Aretha se prepara para luchar por su vida. Diagnosticada y operada de un cáncer de páncreas a finales del año pasado ha cancelado cualquier actividad profesional hasta mediados de este año cuando se espera esté suficientemente recuperada. No obstante, para hacer la espera más corta (o aprovechar de manera repugnante el morbo para hacer caja) Legacy Records ha puesto a la venta The Great American Songbook, conmemorando 50 años de la firma de la diva por este sello discográfico.

Un recopilatorio de 18 canciones que nos brinda un excelente panorama de los comienzos de la cantante a principios de la década de los sesenta, cuando grababa en los estudios de Columbia antes de que se convirtiera en una diva. Su éxito comercial llegaría un poco más tarde ya de la mano de Atlantic Records y Jerry Wexler, aún no había florecido plenamente pero ya se puede apreciar esa maravillosa voz que hundía su raíces en el gospel empapada de soul. John Hammond la firmó para Columbia más como intérprete de baladas jazzy y de standars pop donde el arrollador talento vocal quedaba relegado a un segundo plano en favor de la moderación y el matiz. Con estas canciones de los compositores más grandes, Aretha allanó el camino hacia su propia grandeza. Ya sea pop, bebop, gospel o blues, su voz es tan grande que cualquier material que caía en sus manos lo transformaba en algo especial. Estas grabaciones son instantáneas indelebles de un momento especial en la carrera de una leyenda musical que revelan a una artista emergente en el umbral de su punto óptimo.

Clásicos del soul - Aretha Franklin

Aretha Franklin es sin duda uno de los iconos de la música negra y más que cualquier otra representa la esencia gospel en la música soul. Su asombrosa colección de éxitos a finales de la década de los sesenta y principios de la década siguiente le valió el apodo de "Lady Soul" o "The Queen Of Soul", título indiscutido desde entonces.
Tras unos años en el sello Columbia en los que estuvo perdida por una dirección artística sin criterio todo cambió -y con ello la historia del soul- cuando en 1966 firma con el sello Atlantic. De la mano del productor Jerry Wexler, el ingeniero Tom Dowd y el arreglista Arif Mardin revolucionó el género con algunas de las grabaciones más grandes que se recuerdan.

La química fue instantánea y la voz mezzo-soprano de Aretha deslumbró con una intensidad y pasión desconocidas hasta ese momento. La artista de Memphis se convertirá de manera fulminante en una superestrella y también en un símbolo del orgullo de la comunidad afroamericana en una década de lucha y reconocimiento de sus derechos civiles. Serán años (1967-1972) de éxito rotundo y continuado gracias a su impulso creativo (no olvidemos su condición de compositora y gran pianista) y a su ecléctica selección de material para sus versiones (gospel, blues, pop o rock tendrán cabida en su repertorio). Sin embargo, el devenir de su carrera en los últimos 30 años (desde que finalizara su contrato con Atlantic) ha estado marcado por la pérdida de inspiración, la elección de un material y producción mediocres y el carácter intrascendente y poco consistente de sus grabaciones, impropios de una diva de la música. La mayor parte de su últimos éxitos han sido dúos o colaboraciones con otros artistas. En todo caso, hay que reconocer que siempre ha firmado un buen álbum en cada década: Amazing Grace (1972), Who's Zoomin' Who? (1985), A Rose Is Still a Rose (1998) o So Damn Happy (2003).

Son muchos los méritos que acumula. Como Sam Cooke, Ray Charles o Marvin Gaye contribuyó a la fusión del gospel y el pop. Desde el momento en que cantó "Respect" ayudó a completar la tarea iniciada por Billie Holiday y otras, al convertirse en un himno que reclamaba la dignidad de la mujer y de los derechos civiles de la comunidad negra. Su gran pasión y control vocal permitió obtener algunas de las grabaciones que mejor han definido a la la música soul en toda su gloria profunda y expresiva. No creo que haya nadie que cuente con un instrumento vocal como el suyo, pocas han tenido su control y técnica vocal o su extraordinaria combinación de la espiritualidad del gospel, el profundo sentimiento del blues y la sofistificación del rnb.

 
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