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Oleta Adams - Hold Me For A While (1993)

Como indica el título, el segundo álbum de la artista de Seattle supuso una cierta evolución respecto de aquel exitoso disco de debut Circle Of One con el que se dió a conocer al mundo entero. En efecto, nos propuso un trabajo que -aún manteniendo esa mezcla de pop/gospel/jazz- se muestra más próximo a un sonido romántico y adulto más jazzy, muy en el estilo de la fabulosa Anita Baker.

De la mano del productor Stewart Levine (Patti LaBelle, Simply Red) nos regala toda su maravillosa destreza vocal con un material que no está siempre a la altura suficiente. Además de las tres versiones incluidas en el tracklist, la propia Oleta escribió seis de los doce temas. El disco no pudo repetir ni de lejos el éxito anterior, a pesar de editar hasta cinco singles entre los que no se encontraba el tema que hoy me gustaría recordar con todos vosotros. Su último disco no me gustó, no obstante sigo pensando que es una auténtica fuerza de la naturaleza, una voz que no deja de sorprenderme con cada nueva escucha, descubriendo en cada ocasión nuevos matices, disfrutando de momentos íntimos de infinitas emociones. Si no has oído nunca a Oleta Adams, no esperes un día más, la vida es demasiado corta.


Oleta Adams: Un retorno decepcionante

Dicen que la vida es una sucesión de casualidades y que ésta puede cambiar en un momento con una simple palabra, un saludo o un encuentro inesperado. En el año 1988 la carrera artística de Oleta Adams cambió para siempre en el instante que coincidió en un hotel de Kansas City donde ella actuaba con los componentes del famoso grupo británico de pop Tears For Fears. Ellos le ofrecieron la oportunidad de colaborar en su disco The Seeds Of Love donde pudo demostrar el poderoso color soulful de su voz. Poco despúes, se editaba su magnífico disco de debut Circle of One (1990)...

Aquel encuentro casual nos permitió a todos degustar su inconfundible tono vocal sensual y al mismo tiempo poderoso, la calidad de las composiciones y la sofistificación de los arreglos musicales. Su propuesta sonora única que mezclaba rnb, jazz, gospel y pop a discrección -aunque con cierta tendencia a reinventarse a sí misma continuamente- le valió legiones de seguidores y cuatro nominaciones para los premios grammy. Huérfanos de su música desde 2001 (exceptuando un notable disco especial de navidades editado en el año 2006) el pasado 21 de Abril el sello Koch ponía a la venta su nuevo disco Let's Stay Here. Tenía la esperanza de que, después de un paréntesis de nueve años, Oleta volvería con renovadas fuerzas, con ilusión, fresca e innovadora. Aún tenía en la memoria su notable capacidad para entregarse en cada interpretación, para transformar las canciones en inolvidables y conmovedoras experiencias espirituales, yo diría que cercanas a la perfección.

La artista de Seattle ha asumido el liderazgo del proyecto tanto en las labores de producción como de composición (ocho de los diez temas son suyos). Sin embargo, después de oir el disco lamentablemente tengo que admitir que he descubierto a una Oleta irreconocible (y no me refiero sólo a su aspecto exterior) ... Una artista que ha confiado todo a sus increíbles prestaciones vocales sin cuidar como debiera el apartado de las composiciones que no están claramente a la altura de lo requerido. Un trabajo poco convincente, monótono y aburrido que arranca con un homenaje poco afortunado al clásico "Feelin' Good" de Nina Simone. Quizá puedan salvarse la balada smooth jazz "No Way to Love Me" o "Act of Forgiveness" con influencia gospel. Toda una decepción para mí este disco muy por debajo de su enorme potencial. Confiemos en que la etapa de máximo esplendor no sea asunto del pasado, esto sólo sea un mal recuerdo y pueda volver a mostrarse tal y como es, con toda esa energía creativa, en una próxima entrega.

 
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