Cuando Vanessa Williams comenzó su carrera como cantante ya era muy conocida entre el público aunque por motivos muy distintos: fue la primera miss América negra y además, se vió obligada a renunciar a ese título tras publicarse unas fotos desnuda en la revista Penthouse... cuatro años despúes editaría con gran éxito su primer álbum The Right Stuff (1988). No es por lo tanto una recién llegada a este negocio: son más de 20 años de carrera, millones de discos vendidos, numerosos premios acumulados en sus vitrinas. Paralelamente ha desarrollado una carrera como actriz de televisión y de cine igualmente exitosa.... sin duda estamos ante una de las artistas más versátiles de la industria del ocio norteamericana. Después de su éxito reciente en la serie de TV "Ugly Betty" o su participación en la película "Hannah Montana: The Movie" se ha decidido a volver al estudio de grabación, ponerse detrás de un micrófono y explorar con mayor intensidad que nunca sus distintas influencias musicales bajo las órdenes de excelsos productores como Kenny "Babyface" Edmonds, Keith Thomas, Rob Mathes y Rex Rideout ... ahí es nada.
En efecto, ha publicado recientemente The Real Thing su octavo álbum de estudio y el primero con el sello Concord Records, como sabéis especializado en la música jazz. Es una colección ecléctica de 11 canciones que supone la transición desde el pop/rnb -sello distintivo de su trayectoria artística- hacia los sofocantes estándares del jazz y su amor por el ritmo de la música latina (brasileña), una parte fundamental de sus raíces musicales. Es un disco en la tradición del sello Concord con sólo dos canciones nuevas ("Loving You" y "Just Friends", ambas escritas por Babyface), el resto son versiones. Aunque su voz no ha perdido con los años nada de su perfecta afinación, claridad o riqueza, carece de la necesaria espontaneidad e improvisación que requiere esos temas a medio camino hacia el jazz.
The Real Thing se muestra como un disco perfecto para escucharlo en una tarde de verano ociosa, viendo las nubes pasar por el cielo azul, relajándose uno antes de cenar. Que se entienda como un cumplido, al fin de al cabo es el disco que Vanessa quería hacer. Habrá quienes se sientan decepcionados con su esperado nuevo disco porque necesitan más dosis de rnb y quienes acepten de manera natural esa transición hacia un sonido jazz más adulto. En mi caso, os confieso que Vanessa nunca ha estado entre mis favoritas, nunca me ha seducido en demasía su estilo y sonido: sin errores, técnicamente bueno pero sin alma.