Solange: Sin mayores pretensiones

Solange pasó desapercibida con su disco de debut Solo Star publicado en el año 2003. Fue uno de tantos editados ese año, un disco más sin ningún título memorable en su tracklist, abundando en los lugares comunes que caracterizan la música rnb actual (y que tan poco me satisfacen). En definitiva, un trabajo impersonal carente de cualquier atractivo y que podía haber sido firmado por cualquiera de los muchos sospechosos intérpretes de viene y va que circulan en el mercado de la música negra.

Cinco años después vuelve a intentarlo y de la mano de Geffen Records ha publicado su segundo trabajo bajo el título Sol-Angel and the Hadley St. Dreams. En esta ocasión nos propone un cambio importante respecto a su trabajo anterior: música básicamente divertida, algo excéntrica y si se quiere hasta un tanto simplona, que podrá gustar más o menos a la audiencia, pero que al menos nos presenta a una artista despojada de sus miedos y asumiendo mayores riesgos. Este nuevo trabajo se orienta hacia el retro soul de los años sesenta (sonido e imagen nos evocan a Martha Reeves & The Vandellas , The Supremes o The Marvelettes) con toques de funk y con ritmos psicodélicos de los años setenta. Para lograrlo Solange ha escogido a algunos de los productores musicales del momento, como Thievery Corporation, Jack Splash, Soulshock y Karlin, y Mark Jonson (quien ha trabajado con Amy Winehouse y Lily Allen). Hay que reconocer que han realizado una gran labor, arropando de manera muy aseada a la voz de la cantante -no excesivamente brillante- y combinando de manera equilibrada el carácter vintage del trabajo con un necesario toque comercial... el resultado final es un producto perfectamente pulido y empaquetado, listo para ser consumido.

Hay que agradecer asímismo que Solange se muestre más preocupada por transmitirnos diversión y emociones que en alcanzar determinadas proezas vocales (por otra parte, lejos de su alcance). Si en las canciones con mayor ritmo su voz mantiene el tipo, en los temas más tranquilos se la ve muy inexperta y perdida, la verdad es que flojea de manera evidente, en este caso ni siquiera el apoyo del dueto de chicas que la acompañan resulta suficiente, por cierto para mi gusto sobreactuadas durante todo el disco. Hay que destacar que no se limita a cantar sino que es co-autora de todos los temas del disco excepto de uno (T.O.N.Y.). Aunque este año ha sido especialmente prolífico en cuanto a trabajos que buscan su inspiración en aquellos años sesenta (baste recordar los post que hemos dedicado a Raphael Saadiq , Eli "Paper Boy" Reed o James Hunter) este disco es un crisol de soul de la vieja escuela y música electrónica-negra actual que le confiere un algo de singular innegable. Ya sé que presenta evidentes lagunas, que no le sobra calidad pero es un trabajo entretenido y fácil de disfrutar, y en este caso creo es su gran virtud puesto que al fin de al cabo su música no pretende conseguir otra cosa de quien la escucha. Ah! y por cierto, es la hermana menor de la megadiva actual de la música rnb Beyoncé... que haya esperado al final del post para comentarlo no ha sido un olvido sino un premeditado guiño de respeto hacia ella. Con un estilo y un talento muy diferentes a los de su hermana -a la que por cierto ha escrito algunos de sus mejores temas- recientemente afirmaba que “No soy la hermana. No soy ella y nunca lo seré”.

3 comentarios :

discopink dijo...

Enhorabuena por el blog, es de lo mejor que he visto.

Un saludo.

Musicasoul dijo...

Gracias por tus comentarios nos animan a seguir adelante. Simplemente nos esforzamos por ofreceros algo digno, cada post que publicamos los hacemos pensando en vosotros.

sergio dijo...

Gran artículo, muy interesante el disco de Solange.
Muchas gracias por hacernoslo conocer

 
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