Naomi Shelton & The Gospel Queens - Cold World (2014)

Cold World supone el ansiado regreso de Naomi Shelton -y su grupo vocal- que vienen de nuevo a predicarnos el evangelio con su fantástica mezcla de gospel-soul, cinco años después de su inolvidable disco de debut What Have You Done My Brother?. Las cosas han cambiado mucho en este intervalo de tiempo, ya no son unas desconocidas.

Un evidente síntoma es que ha realizado numerosas giras por los escenarios y festivales más prestigiosos antes de reunirse de nuevo nada menos que con la familia de Gabriel "Bosco Mann" Roth para la grabación de este nuevo álbum, en su ya mítico sello Daptone Records. Cold World es un disco gospel (desde las típicas notas del órgano Reedy, los mensajes de clara inspiración lírica o el apoyo de las armonías vocales del grupo The Gospel Queens); pero al mismo tiempo, incorpora muchas de las características o estructuras de la música soul. Una combinación mágica muy de mi gusto personal. En efecto, apoyada en una magnífica banda compuesta por primerísimas figuras de músicos e impulsados por la voz ronca y potente de Naomi, navegamos siempre a favor de viento, con esa fusión perfecta entre el gospel y el alma más sureña, tal y como lo entendían Curtis Mayfield o The Staples Singers allá por la década de los setenta, tal y como la entiendo yo. Que se diga que esta nativa de Alabama posee una de las voces más distintivas en el soul ahora mismo, resulta toda una obviedad pero nunca está de más recordarlo. Complementada perfectamente con las exhuberantes armonías del grupo vocal The Gospel Queens (Bobbie Gant, Cynthia Langston y Edna Johnson) nos lleva hasta un nirvana sensorial inolvidable.

Al igual que muchos cantantes de gospel y rhythm and blues, Naomi aprendió a cantar a una edad temprana en la misma iglesia donde fue bautizada junto a sus dos hermanas mayores, inspirada en los grandes del gospel como Sam Cooke and the Soul Stirrers o the Five Blind Boys of Alabama, más tarde recogería las influencias de grandes del soul como Wilson Pickett, Sam & Dave, Otis Redding o Lou Rawls. Toda esa tradición explica la maravillosa experiencia que supone para cualquiera oírla cantar, sea un fiel creyente o no. La voz de Naomi suena impresionante e inimitable, con una identidad musical construida con mucho esfuerzo y a medio camino entre el gospel y el soul, resuena autoritaria, inconfundible, auténtica, sensible...en fin, se me acaban los elogios. Como ya lo fue el anterior trabajo, Cold World es un disco endiabladamente bueno, no es un disco gospel más al uso que quizá pueda retraer a más de uno. Es un disco excelente que mezcla soul y gospel de manera magistral, un trabajo musicalmente extraordinario, auténtico, firmado por una mujer que canta maravillosamente con el alma y que transmite una positividad, felicidad y esperanza que debe interesar más allá de las creencias que tenga cada cual.

The Blaxound - Trans-Mission (2014)

El panorama nacional de la música negra ha cambiado sustancialmente en los últimos años, aunque con retraso respecto al resto de Europa, una auténtica eclosión de bandas nacionales han logrado reinvindicar el género y atraer el interés de un público cada vez más joven con un producto más que digno, que interesa -y mucho- más allá de nuestras fronteras, pues no nos falta ni cantidad ni calidad.

Cataluña, y más concretamente Barcelona, se ha erigido en el epicentro de todo este fenómeno, la capital de la música negra del sur de Europa, con su buque insignia The Excitements a la cabeza. Actualmente más de cuarenta bandas nos acercan a la música negra profundizando en sus variantes estilísticas, cultivando un amplio espectro del género (funk, deepfunk, boogaloo, afrobeat, neosoul, soul o rhythm'n'blues) suenan con fuerza en la capital catalana, una cifra sorprendente si tenemos en cuenta que hace solo unos años se refería con nostalgia los trabajos pioneros de La Fundación Tony Manero o Slips allá por la década de los noventa. Toda esta fuerza creativa, aunque tenga en origen un carácter espontáneo, ha sido sabiamente dirigida por la plataforma Blackcelona (2012), impulsora de festivales (Blackcelona Explosion) e incluso editando discos recopilatorios, recogiendo toda esa vitalidad creativa y dándole la difusión que requiere. Finalmente, aunque todavía escasa de salas con respecto a otras ciudades europeas, no podemos olvidarnos del importante papel jugado por locales como Café Royale, Jamboree Jazz Club y, especialmente, Marula Cafe, el templo de la música negra de la noche barcelonesa, todos ellos han realizado una labor impagable remando en la misma dirección.

Webs especializadas (nuestros compañeros de Soulspain como referente ineludible), locales, festivales, discos, tiendas de discos, sesiones, documentales... toda esta maquinaria necesita ser engrasada por materia prima: grupos de calidad suficiente que alimenten y sostengan el fenómeno. En este sentido, quiero presentaros a esta interesante propuesta, el segundo trabajo de este proyecto, en esta ocasión de la mano del sello norteamericano Hammond Beat Records. En realidad, The Blaxound es el alter ego de Marta Román, verdadera alma mater de todo este invento. Compositora, guitarrista, bajista y productora, ha reunido en torno a ella a un grupo de amigos personales y músicos profesionales integrantes de Phat Fred, Fundacion Tony Manero o The Slingshots para proponernos un disco en el que se da cumplido repaso a la música negra de los setenta en sus distintos estilos (deep funk, funk, Memphis soul o incluso Blaxpoitation). Un total de diez temas (más un interlude), incluidos un par de instrumentales, un par de versiones ("Unlovable", The Smiths y "Poor Millionaire", Tommy Hunt) apoyados en la voz versátil de Patricia García (Patuka G Campos) y en la magnífica voz incendiaria de Roger Caballe (The Slingshots) en un par de cortes. En definitiva, Trans-Mission nos ofrece una más que digna sesión de música negra madura y refinada, un suma y sigue de esta auténtica cantera creativa que supone actualmente la escena negra catalana. ¡¡Salud y que sea por muchos años!!.

Clásicos del Soul: Holland-Dozier-Holland

Este año se conmemora el 45 aniversario del lanzamiento de los sellos discográficos Invictus, Hot Wax y Music Merchant, creados por el trío de compositores y productores Brian Holland, Lamont Dozier y Eddie Holland tras su amarga separación del imperio Berry Gordy Jr. Cuando el trío dejó la Motown, continuaron trabajando como equipo de producción hasta alrededor de 1974, aunque curiosamente debido a la disputa legal, desde 1969 a 1972 no pudieron firmar el material con su auténtico nombre, en su lugar utilizaban el seudónimo colectivo "Edythe Wayne".

Por una parte, la espectacular colección recoge los 157 singles editados (96 editados en el sello Invictus, 44 en Hot Wax y 17 con Music Merchant) -tanto caras A como B-. Por otro lado, incluye además vinilos extremadamente raros que residían en colecciones privadas, grabaciones inéditas (remixes, temas instrumentales) desenterradas tras un arduo proceso de investigación, para un total nada menos que de 269 títulos. Todo ello acompañado por un completo libreto de 80 páginas escrito por Dean Rudland presentado en una caja de lujo. Sin duda la más completa reedición jamás realizada de un catálogo sobre una parte tan importante de la historia de la música soul. Más allá del interés propio de este lanzamiento, en realidad este post me sirve de excusa perfecta para recordar la figura de este legendario trío, si bien el periodo que recoge esta colección no es el mejor de su trayectoria. Aunque en sus comienzos trataron de labrarse en solitario una carrera como intérprete, especialmente Lamont, la falta de éxito e incluso el propio miedo escénico que atenazaba a Eddie les decidió finalmente por conformar un tandem de compositores y productores sin igual. Durante su permanencia en el sello con sede en Detroit 1962-1967, Lamont y Brian fueron los compositores y productores de cada canción mientras que Eddie se reponsabilizaba de escribir las letras y los arreglos de voces. Apoyados en un excelente equipo de músicos de estudio (The Funk Brothers) y equipos de grabación sofisticados para la época, H-D-H colocaron a la marca Motown a la vanguardia de la música popular americana de los años 60. Decenas de canciones jalonan su carrera, la mayoría de singles de éxito de la discográfica, incluyendo 25 número uno, aunque sus producciones más célebres y recordadas fueron los singles editados para los Four Tops y The Supremes.

Una disputa por el reparto de los beneficios y los royalties supuso el fin de la alianza con el mítico sello y el comienzo de uno de los litigios legales más largos de la historia que se enredó con ulteriores demandas y contrademandas hasta el año 1982. Una pena, porque ciertamente su nueva aventura con aquellos sellos propios que hoy recordamos sólo obtuvo un éxito moderado. Lamont pudo alargar más su carrera retomando finalmente su carrera como intérprete, como productor (Aretha Franklin) y como compositor durante la década de los ochenta (Simply Red, Boz Scaggs, Eric Clapton y Phil Collins). Hay compositores que siguen las tendencias. Hay compositores que crean tendencias. Y luego están los compositores cuyos catálogos van más allá de cualquier tendencia, que crean el sonido de una época y cuya influencia aún se hace sentir décadas después. Una vez que supieron que habían dado con la tecla del sonido para la joven América, la música unió a la gente, hizo más por las relaciones interraciales que cualquier político o ley que se promulgara en aquel momento. Ese es el verdero poder de la música. El equipo de Lamont Dozier, y los hermanos Eddie y Brian entran de lleno en esa categoría firmando algunas de las canciones más famosas de toda la historia como este "Where Did Our Love Go" que hoy recordamos y que inicialmente estaba pensado para the Marvelettes.

 
©2009 Musicasoul | by TNB