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Naomi Shelton & The Gospel Queens - Cold World (2014)

Cold World supone el ansiado regreso de Naomi Shelton -y su grupo vocal- que vienen de nuevo a predicarnos el evangelio con su fantástica mezcla de gospel-soul, cinco años después de su inolvidable disco de debut What Have You Done My Brother?. Las cosas han cambiado mucho en este intervalo de tiempo, ya no son unas desconocidas.

Un evidente síntoma es que ha realizado numerosas giras por los escenarios y festivales más prestigiosos antes de reunirse de nuevo nada menos que con la familia de Gabriel "Bosco Mann" Roth para la grabación de este nuevo álbum, en su ya mítico sello Daptone Records. Cold World es un disco gospel (desde las típicas notas del órgano Reedy, los mensajes de clara inspiración lírica o el apoyo de las armonías vocales del grupo The Gospel Queens); pero al mismo tiempo, incorpora muchas de las características o estructuras de la música soul. Una combinación mágica muy de mi gusto personal. En efecto, apoyada en una magnífica banda compuesta por primerísimas figuras de músicos e impulsados por la voz ronca y potente de Naomi, navegamos siempre a favor de viento, con esa fusión perfecta entre el gospel y el alma más sureña, tal y como lo entendían Curtis Mayfield o The Staples Singers allá por la década de los setenta, tal y como la entiendo yo. Que se diga que esta nativa de Alabama posee una de las voces más distintivas en el soul ahora mismo, resulta toda una obviedad pero nunca está de más recordarlo. Complementada perfectamente con las exhuberantes armonías del grupo vocal The Gospel Queens (Bobbie Gant, Cynthia Langston y Edna Johnson) nos lleva hasta un nirvana sensorial inolvidable.

Al igual que muchos cantantes de gospel y rhythm and blues, Naomi aprendió a cantar a una edad temprana en la misma iglesia donde fue bautizada junto a sus dos hermanas mayores, inspirada en los grandes del gospel como Sam Cooke and the Soul Stirrers o the Five Blind Boys of Alabama, más tarde recogería las influencias de grandes del soul como Wilson Pickett, Sam & Dave, Otis Redding o Lou Rawls. Toda esa tradición explica la maravillosa experiencia que supone para cualquiera oírla cantar, sea un fiel creyente o no. La voz de Naomi suena impresionante e inimitable, con una identidad musical construida con mucho esfuerzo y a medio camino entre el gospel y el soul, resuena autoritaria, inconfundible, auténtica, sensible...en fin, se me acaban los elogios. Como ya lo fue el anterior trabajo, Cold World es un disco endiabladamente bueno, no es un disco gospel más al uso que quizá pueda retraer a más de uno. Es un disco excelente que mezcla soul y gospel de manera magistral, un trabajo musicalmente extraordinario, auténtico, firmado por una mujer que canta maravillosamente con el alma y que transmite una positividad, felicidad y esperanza que debe interesar más allá de las creencias que tenga cada cual.

Candi Staton - Life Happens (2014)

La carrera artísitica de esta nativa de Alabama se extiende por más de cuatro décadas, adornada con ciertos éxitos comerciales (no demasiados) como su remake de 1970 del clásico tema country "Stand By Your Man", por su hit de pistas de baile "Young Hearts Run Free" (1976) o el remix de "You Got The Love" (1991). Ni el divorcio ni la traición, ni los años perdidos en el alcohol (que finalmente la llevó a encontrar la salvación en la religión) agotaron su voz infatigable. 

Así es, parecía haber encontrado definitivamente su lugar bajo el sol en el género gospel, como cuando comenzó a cantar en la iglesia con solo cinco años de edad. De hecho ha sido incluida en el Christian Hall Of Fame,  aunque siempre su propuesta espiritual la combinaba adecudamente con el soul o el rnb. Inesperadamente, la edición del disco His Hands (2006) -muy próximo al estilo americana/roots- le ha abierto nuevas oportunidades, un espacio muy adecuado para que no se marchite su extraordinaria voz, mezcla conmovedora de euforia y dolor. Y es que, de hecho, Life Happens supone el tercer proyecto dentro de este género. Es una colección de catorce (más un bonus track)  buenas composiciones de southern soul (blues, country, gospel, soul y rnb) que nos hablan en clave autobiográfica del amor y desamor (y de algunos problemas sociales contemporáneos). Formando nuevamente equipo de composición con el legendario Rick Hall (mentor de FAME Records), como a principios de la década de los setenta. Producido por ella misma y su hijo Marcus Williams, la devuelve a sus inicios, a la magia del soul sureño de Muscle Shoals cerrando aparentemente un círculo en su trayectoria musical, todo un homenaje a sus raíces.

En este disco Candi da testimonio de las dificultades y las pérdidas que todos pasamos en nuestras vidas, la suya no ha sido precisamente un libro de cuentos de Cenicienta. Envolviendo su fuerte y conmovedora voz en torno a estas letras, teje su voz en nuestros corazones y almas, agarra nuestras emociones, exige que mantengamos los ojos abiertos a la vida que nos rodea y nos obliga vivir cada momento de nuestra vida plena y con propósito. A lo largo de su carrera, nunca ha grabado dentro de los estrictos parámetros de un solo género musical, siempre ha tenido un don para encontrar su lugar en la escena musical, ya sea cantando country, gospel, rnb, disco, o americana como en este caso. Pero lo más importante, ella es una de las voces que definen la música soul y que acumula tantos méritos o más que nadie en su empeño por divulgar al mundo toda la magia de nuestro género favorito. Soul is the answer!!

Avery Sunshine - The SunRoom (2014)

Denise Nicole White es una artista especial. Bendecida con un talento vocal excepcional que durante demasiado tiempo pasó desapercibido para todos nosotros prestando su voz para toda una pléyade de estrellas. Afortunadamente, hace cuatro años consiguió editar un magnífico disco de debut (en su propio sello independiente) y a partir de entonces dejó aparcado, aunque fuera solo en parte, un desafortunado anonimato. 

Su aparición en escena fue toda una bocanada de aire fresco. No todo el mundo es capaz de exhibir tanto talento, verdad, honestidad y carisma desde el momento en que la primera nota resuena en tu tímpano y corazón. Ahora ya es conocida por sus convincentes actuaciones en vivo, sus grandes composiciones, su virtuosimo en el manejo del piano y, como no, por la dulzura de su voz. Éramos muchos los que esperabamos con impaciencia su nuevo trabajo. La espera ha terminado, después de cuatro largos años ha editado The Sunroom, bajo el sello Shanachie, lo que quizás suponga el definitivo espaldarazo para este auténtico talento minusvalorado de la música. En este su segundo trabajo, de nuevo junto a su socio musical (Dana Johnson) se propone (o le ha propuesto la discográfica, vaya usted a saber) llegar a un público más amplio y diverso. Para ello nos ofrece diez sugerentes composiciones entre los que se incluyen divertidos cortes uptempo, conmovedoras y preciosas baladas y algunos temas memorables más próximos al género gospel, con una acertada mezcla de sonido retro y contemporáneo, sin que afortunadamente caiga en las garras del hip hop y el autotune. Aunque carezca de la profundidad y el tono artístico de su disco debut, aunque el disco suena demasiado plano, aunque se eche de menos un mayor protagonismo del piano en el apartado instrumental, aunque en definitiva el resultado final está por debajo de su potencial talento, su música aún resulta lo suficientemente conmovedora cuando su maravillosa voz brilla una y otra vez cada vez que asoma entre las notas musicales de cada canción. Con diferencia lo mejor del disco.


Liz Vice - There's a Light (2014)

Liz Vice está consiguiendo que un público no diría que ajeno pero si no muy cercano al género gospel se interese por su refrescante disco de debut. Cuando escuché el tema "Empty Me Out" gracias a mi compañero whitechocolate me pilló con la guardia baja, los primeros compases de ese sonido retro me atraparon por sorpresa desde el primer instante, vamos un flechazo en toda regla.

En la tradición de grandes damas como la gran Odetta, nos propone acercar el género al soul, alejándose en consecuencia de ese inquietante filtreo que algunos artistas del género mantienen últimamente con el rnb contemporáneo, con dudosos resultados artísticos. Esta nativa de Oregón huye de estos discutibles planteamientos, la suya es una apuesta decidida por la sencillez, por el sonido arcaico diría yo, donde domina la espiritualidad y el soul de los sesenta y setenta, un sonido que yo calificaría como casi eterno. Todos los temas -excepto dos- han sido escritos por el cantante de folk Josh White, otro integrante más del colectivo gospel Deeper Well, como la misma Liz. El álbum fue grabado en vivo casi en su totalidad, en cinta analógica, un gran error en mi opinión: siempre me he preguntado hasta qué punto merece la pena sacrificar calidad de sonido en el altar de la obsesión por recrear las técnicas de grabacion y producción antiguas. Es un disco manifiestamente mejorable en lo referido a la composición, arreglos y producción. Eso sí, muestran una creatividad muy interesante en lo referente a las letras, muy alejadas de pensamientos teológicos estereotipados. En definitiva, el álbum suena como muy pocos en su estilo durante la última década, tanto para lo bueno como lo malo, aunque siempre exquisitamente atenta al ritmo y la melodía. Curiosamente ha sido acercándose a los orígenes cuando parece redescubrirnos un género que siempre provoca reticencias en la audiencia por el marcado contenido espiritual de su mensaje. Así que libraros de perniciosos prejuicios, darla una oportunidad. No es el trabajo del siglo eso es evidente... pero al fin de al cabo la música gospel es el origen de todo este invento, nunca está de más darse una vuelta por las raíces. Además, puedes descargártelo gratis y de manera legal, así que no tienes excusas http://noisetrade.com

Cynthia Jones - Journey of Soul (2011)

Cynthia Jones no es una cantante de gospel al uso. No ya sólo porque fusiona de una manera eficaz gospel y neo-soul (Erykah Badu, Jill Scott, Kim Burrell o Lauryn Hill son influencias declaradas) sino porque al parecer las motos constituyen una de sus grandes pasiones. No sólo la vemos aparecer en la portada de su último trabajo enfundada en un traje de cuero chic posando junto a la máquina sino que incluso abre el álbum con un interludio dedicado al caracterísitico sonido "vroom" de su motor. Por cierto, siete interludios en un solo disco resultan un poco irritantes y artificiales.

A lo largo de su ya quinto trabajo pone de relieve el mensaje del evangelio, son conversaciones honestas e íntimas de su propia vida, testimonios de su fe pero tengo que confesar (nunca mejor dicho) que el ambiente pesimista que domina provoca que el resultado final se sienta un poco cansino. En cuanto al sonido se agradece que haya mantenido respecto a su trabajo anterior su caracter más orgánico, sofisticado, relajado y suave, con ciertos toques de jazz. Si se la conoce, uno sabe lo que la artista de Carolina te va a ofrecer, nunca defrauda una apuesta refrescante más propia de la década de los noventa y alejada de la sufrida embestida del autotune y el rnb en el gospel contemporáneo.

Ruthie Foster - Let It Be Run (2012)

Let It Be Run es el resultado final de la colaboración entre el reputado productor John Chelew y la talentosa artista tejana. No conocen otra forma de hacer música que no sea su compartida pasión por la música real, libre de artificios, en su estado natural. Ruthie creció cantando en el coro de la iglesia, por ello aunque se hizo popular mezclando con éxito, el blues, el rock y el soul se le reconocía elementos del gospel en la forma que entregaba su voz. En su último trabajo, enfatiza abiertamente este aspecto de su voz, apoyada en la colaboración vocal de los legendarios los Blind Boys of Alabama y del maestro del Hammond B3, Ike Stubblefield.

Así pues, nos propone una ecléctica colección de canciones evocadoras en las que -a diferencia del magnifico trabajo anterior The Truth According To Ruthie Foster (2009)- ha puesto el acento en su faceta interpretativa, dejando a un lado su hasta ahora inseparable guitarra. En esta ocasión, una mujer que estaba a medio camino entre Bonnie Raitt y Tracy Chapman ha tratado de elevar su apuesta, otorgando una mayor presencia a su rica y conmovedora voz, incorporando una sólida y expresiva sección rítmica y tratando de crear su propio mosaico singular a base de temas originales y versiones de clásicos, convirtiendo cada canción en algo suyo traspasando las fronteras entre géneros musicales (country, soul, gospel) aunque siempre en clave de blues.

Liz McComb - Open Your Eyes (2001)

Lizz McComb es una norteamericana (nativa de Ohio) que ha acabado por instalarse en Paris desde que hace dos décadas debutara con éxito en el viejo continente. Otros artistas recorrieron antes ese camino como Josephine Baker o la vocalista de jazz Dee Dee Bridgewater. En todos lo casos el público francés (y por extensión europeo) se ha comportado como perfecto anfitrión adoptándolos como figuras propias.

Elizabeth es además de una talentosa intérprete y compositora de gospel, una gran pianista que gusta también de la música jazz, del blues y del soul. Su gospel que podemos tildarlo como "salvaje" -con cierto toque jam session- y su voz única, poderosa y cálida, su carisma y presencia escénica la convierten en una auténtica diva del género. Sólo un pero que poner, ella no concibe la música gospel como puro entretenimiento, su compromiso y activa militancia con la comunidad Pentecostal (rama afroamericana del Protestantismo) le induce a utilizar todo su poderoso arsenal interpretativo para hacer proselitismo espiritual sobre un escenario. No obstante, quién no se muestre interesado por el mensaje siempre se dejará seducir por su indudable talento artísitico, contagioso empalago y su participación cómplice en las actuaciones en directo.

Kim Burrell - The Love Album (2011)

Incluso aunque el género gospel no te convezca demasiado, es imposible oir a esta superestrella del género e inmediatamente no reconocer en ella a una de las mejores voces que uno haya escuchado nunca. Su voz es un impresionante instrumento de poder, que transmite calidez y belleza, aunque en este disco se atempere un tanto para interpretar esta selección de diez canciones íntimas que pretenden explorar tanto el amor espiritual (a Dios) como el más terrenal (entre semejantes).

Al fin de al cabo este planteamiento a dos niveles parece ser el elegido por la música gospel contemporánea, en un esfuerzo por atraer el interés y la atención de una audiencia cada vez más secularizada e indiferente ante las cuestiones espirituales. Para este proyecto se ha rodeado del superproductor Alex Asaph Ward que han apostado por combinar gospel con diferentes estilos (sobre todo jazz pero también soul, rnb, country o pop) con un objetivo último: a saber, crear magia a partir de la maestría vocal incomparable de Kim, una vocalista extraordinaria (la Ella Fitzgerald de esta generación) cuya influencia se extiende mucho más allá de los límites de la música gospel. Su legión de fans seguro que no quedan decepcionados con este nuevo trabajo, ¿Estás tú entre sus nuevos seguidores?

Blind Boys Of Alabama - Take The High Road (2011)

Después de más de setenta años de trayectoria artística, este famoso y legendario grupo de gospel ha grabado su primer disco de inspiración country bajo el sello Saguaro Road Records. Coproducido por Jamey Johnson -una de las estrellas emergentes de la música country- acompañado por una banda de músicos de estudio de Nashville de primera categoría y contando con la colaboración vocal de Vince Gill, Willie Nelson, Hank Williams Jr., Lee Ann Womack, y The Oak Ridge Boys, una selección de colaboradores prácticamente insuperable hoy en día.

No debe sorprendernos la fusión de ambos géneros, la relación entre ambos es profunda e histórica, no en vano constituyen dos de las raíces seminales del árbol de la música norteamericana. La idea del disco nace en la cabeza de Jimmy Carter, el único miembro fundador del grupo que aún continúa en activo y se concretó el año pasado cuando coincidieron con Jamey interpretando el tema "Down By The Riverside". Su respeto mutuo y la pasión compartida por la música gospel hizo el resto.

Grabado en sólo seis días en los famosos Javelina Recording Studios que el sello RCA tiene en Nashville, el resultado es un disco notable, un testimonio impresionante y conmovedor gracias a la fusión de aquel sonido de las viejas escuelas del gospel y del country. Otro disco más del empeño que ha mostrado este grupo por explorar las fronteras musicales colaborando con otros artistas de muy distintos géneros (Peter Gabriel, Lou Reed, Anthony Hamilton o Ben Harper) atrayendo a audiencias de todas las culturas. Blind Boys Of Alabama es un grupo con una dilatada trayectoria pasada pero su perseverancia les permite mirar al futuro sin temor y con renovada ilusión.

Aaron Neville - I Know I've Been Changed (2010)

Quizás exagere y sólo sea un apreciación personal, quizás el artista interprete con esa dulzura y emoción características estos temas simplemente porque son grandes canciones y él es una gran cantante. Al fin de al cabo, el productor del disco Joe Henry ha intervenido directamente en la selección de estos temas tradicionales -casi reliquias del folklore-, canciones que fueron escritas para ser cantadas y compartidas por la comunidad y para la posteridad. Pero esa convicción, esa simplicidad, ese apasionamiento o el uso de la primera persona con la que interpreta parecen auténticas, convincentes sin que parezca que haya nada conceptual detrás de lo que esconderse.

El disco fue grabado con un cuarteto de gospel en sólo tres días por lo que la improvisación y la inspiración resultan determinantes en el resultado final. Ése es el método que gusta al productor, reunir un grupo de gente con talento en una habitación y no dejarlos salir hasta que hayan terminado de manera adecuada su trabajo, no puede fallar... Este álbum, en particular, se ha beneficiado de este enfoque que recuerda otros trabajos anteriores de Joe, en especial el minimalismo y el ritmo en Don't Give Up on Me (Solomon Burke) o las entonaciones bluesy en el álbum que hizo con Mary Gauthier. En especial destaca la figura del legendario pianista Allen Toussaint, viejo amigo de Aaron, cuyo formidable talento por sí sólo justificaría la escucha del disco y que empapa al trabajo de todo el espíritu festivo, enérgico y auténtico de las pequeñas iglesias Baptistas de los Estados Unidos. En general el trabajo de los músicos es más que notable, columpiándonos de manera alegre y contagiosa cuando los instrumentos no suenan como simple acompañamiento sino como otro miembro adicional del coro.

En definitiva nos propone una música hecha para cantar, canciones que tratan sobre la redención personal, la salvación, la vivienda, la liberación, esperanza, y se presentan como tales -como testimonio de algo real y e irrevocable. Experiencia espiritual, integridad personal y conciencia histórica se unen de la mano, música que mira al cielo pero con los pies en la tierra. Con ese ritmo de acompañamiento fácil y relajado semejante a una jam session improvisada en el sótano de una iglesia, con su vibrato inconfundible que apenas si ha cambiado desde aquel lejano Tell It Like It Is (1966) éste es un disco indicado para los entusiastas de gospel tradicional, así como los fans del blues, el folk, el soul y en general la música de raíces.

The Rance Allen Group - The Live Experience II (2011)

Me ha parecido una buena oportunidad aprovechar la circunstancia de que se acaba de presentar este disco en directo conmemorando sus cuarenta años en la música para presentaros a este fantástico grupo de gospel. Rance Allen fundó la banda, junto con sus hermanos Steve y Tom Allen, en Detroit allá por la década de los sesenta y ha liderado desde entonces la banda con esa voz prodigiosa henchida de soul.

Fueron los primeros en atreverse a incorporar elementos más propios del blues, jazz y soul al gospel más tradicional, convirtiéndose en precursores del movimiento de la música cristiana contemporánea que alcanzó notables tasas de popularidad a finales de los años setenta y que allanó el camino para la secularización que experimentó posteriormente el género en la década de los ochenta y noventa. Especialmente en el periodo 1971-1975 nos dejaron temas impresionantes grabados para el sello Stax en los que sus asombrosas voces se elevaban como si tuviesen alas y en los que Rance, con sus característicos gruñidos, nunca registró una nota que no pareciera rebosar de alegría alcanzando cotas que muchos cantantes sólo pueden soñar. "Ain't No Need Of Crying", este hermoso tema grabado originalmente en el año 1972 y escrito por David Porter, sirve a modo de muestra de lo que Rance -con unos cuantos años ya a sus espaldas- es capaz de proponernos con la increíble calidad de su excepcional y maravillosa voz. Disfruten, no hay otro igual.

Ann Nesby - I Apologize (2007)

Por este tema, que representa una oración reflexiva y ardiente, la fabulosa vocalista de Illinois Ann Nesby estuvo nominada a los premios grammy en el año 2008. No era la primera vez, anteriormente lo estuvo por "Put It On Paper", un dueto junto al fabuloso Al Green. No hay muchos cantantes que pueden presumir de haber asumido tamaño desafío y hayan sobrevivido para contarlo. Conocida por prestar su voz al grupo de gospel Sounds Of Blackness, esta dama ha trabajado con afamados productores y ha escrito temas para cantantes como Patti Labelle o Gladys Knight iniciando su carrera en solitario a mediados de la década de los noventa.

Es sin duda, una de las mejores cantantes del mundo, su estilo espiritual a medio camino entre el soul y el gospel y su timbre de voz inevitablemente nos recuerda a la gran Aretha Franklin. Nos regaló en esta ocasión con un trabajo clásico al tiempo que contemporáneo. Una experiencia espiritual profunda a través de sus composiciones, su innata elegancia, su riqueza emocional y su excepcional voz. Ella sigue creando música de calidad, una experiencia catártica de alegría de principio a fin para nuestros afortunados oídos.

Hezekiah Walker & LFCC - I'll Make It (2007)

Conocido como "The Father of Gospel Hip-Hop", este neoyorkino ha compaginado desde el principio su carrera musical con su faceta como pastor -donde ha llegado a las más altas cotas-, ha escrito un libro, tiene su propio radio show gospel e incluso ha tenido tiempo para licenciarse en sociología. Aunque más centrado en su labor pastoral, lo cierto es que en el terreno estrictamente musical se le reconoce por la pasión que vierte en cada interpretación y por haber conseguido el grammy al mejor álbum gospel hasta en dos ocasiones.

"I'll Make It" es un temazo que fue originalmente grabado en 1987 y que supuso su debut en el mundo de la música. Os lo traigo aquí porque creo reúne gran parte de las virtudes que mis sentidos anhelan en una canción del género gospel: ritmo, intensidad, sentimientos a flor de piel y la armonía vocal que sugiere la improvisación del solista y la respuesta del coro (en esta canción Love Fellowship Crusade Choir) ... puro éxtasis sensorial. No es necesaria fe o creencia alguna, sólo dejarse llevar por ese ritmo y pasión que rebosan por todos los poros en esta canción. Y es que hay que ver cómo se lo pasaban -y pasan- en las iglesias del sur de Estados Unidos durante los oficios religiosos.

Lizz Wright - Fellowship (2010)

Dos años después de Orchard (2008), aquel magnífico trabajo todo explosión creativa, el sello Verve Forecast ha editado Fellowship, ya su cuarta entrega. Incluye un total de doce temas (incluyendo versiones y algunos temas originales) de clara inspiración gospel y que cuenta con la colaboración entre otros de artistas de la talla de Angelique Kidjo o Me’Shell N’Degeocello.

En efecto, nos propone escuchar una serie de versiones de temas gospel tradicionales con los que la artista de Georgia creció en la iglesia, así como otros temas de corte espiritual originales de Eric Clapton o Jimmy Hendrix. Continúa la colaboración con Reagon Toshi, que desarrolla labores de coproducción, y que en el anterior disco añadió responsabilidades en la composición. A diferencia de sus trabajos anteriores, más jazz/soul -que recordaba al estilo Oleta Adams o Jill Scott- en esta ocasión ha apostado por la influencia más espiritual del gospel. Su mayor activo es la maravillosa voz que la adorna: Ese contralto maravillosamente suave, flexible y potente. Lizz Wright es un alma pensativa, sensible que nos abruma con su ardiente y sensual voz, una de esas artistas versátiles que se resiste a ser etiquetada en un determinado género o estilo, una de esas vocalistas con las que te tropiezas un dia casualmente y te enamoras al instante para siempre.

Mavis Staples - You're Not Alone (2010)

Más vale tarde que nunca, traigo aquí este famoso dicho popular porque creo puede aplicarse al renacer que viene experimentando los últimos años la carrera de esta maravillosa intérprete de Chicago. En efecto, tras casi una década de retiro ha vuelto al panorama musical con una serie de trabajos Have a Little Faith (2004) o We’ll Never Turn Back (2007) que nos han traido de vuelta el excepcional timbre contraalto de la que fuera líder vocal del legendario grupo The Staple Singers, una piedra angular de la música negra norteamericana desde los años cincuenta, "El Tesoro de América".

El pasado 14 de setiembre el sello Anti Records ha editado su último trabajo You are not Alone. Acertadamente el productor Jeff Tweedy (ex-líder y guitarrista del famoso grupo de rock Wilco) ha sabido rodearla en el estudio de grabación con la banda que le ha acompañado en sus giras durante los tres últimos años, por ello se la intuye relajada y cómoda en un entorno que le resulta familiar. Sorprendentemente se nos muestra renovada en una nueva versión como intérprete de baladas, en las que utiliza todo su talento vocal, todos los matices, sin tener que recurrir al poderío de su voz -casi al grito- para llamar nuestra atención, recordándonos lo que siempre fue: una voz de consuelo en tiempos difíciles. Una colección de trece canciones gospel y de versiones de temas de otros artistas, incluyendo dos temas originales escritos por el propio Tweedy.

A medio camino entre el gospel y el blues, es decir entre lo secular y lo sagrado, ella transita sin miedo plenamente consciente de que en realidad hablan el mismo lenguaje: la necesidad de llegar a un lugar mejor. Mavis Staples puede no tener una voz con el rango y poderío de Aretha Franklin, pero ella entiende de la importancia de los detalles en el fraseo que acompaña con una pasión inigualable todo lo que canta, incluso a sus setenta años. No obstante, al igual que el proyecto de Bettye LaVette de principios de este año, You're Not Alone es otra muestra de que la mezcla de los mundos del soul y del indie rock puede lucir bien en el papel, pero tienden más bien a decepcionar en la realidad.

The Holmes Brothers - Feed My Soul (2010)

A lo largo de su dilatada carrera de más de 30 años, Sherman Holmes (bajo y vocales), Wendell Holmes (guitarra/piano/vocales) y su cuñado Popsy Dixon (batería, vocales) han estado alimentando las almas de sus devotos fans con su alegre y conmovedor gospel aderezado con blues, soul, rnb, rock 'n' roll -incluso country- con una autenticidad y calidad incomparables. Sus sorprendentes armonías, mezclando el timbre barítono áspero de Sherman, ese gemido de cantante de soul clásico de Wendell y el falsete de Popsy se complementan de manera celestial tanto en el escenario como en el estudio de grabación. Casi podráimos decir que esas tres voces se transmutan en una cuarta entidad mística, inexplicable y sublime.

Igualmente apasionante es el apartado instrumental con esa base rítmica creada por el bajo y la batería, perfectamente complementada con los solos de guitarra y piano plenos del blues y gospel... algo así como si un banda tocara en el servicio de la iglesia la mañana del domingo. Su último trabajo, Feed My Soul, es otro disco atemporal, profundamente conmovedor y edificante que -producido por su viejo amigo y colaborador Joan Osborne- nace de la energía que ha supuesto que Wendell haya superado el cancer recientemente. Las canciones tratan sobre la amistad, la lealtad, la familia, el envejecimiento, la enfermedad, así como la política y el estado actual del mundo, manteniendo ese característico sentido del humor. Por lo tanto, el álbum revela el triunfo sobre la adversidad, la superación de obstáculos y, en última instancia, se trata de una declaración de la fuerza de la fe. Su interacción de voces e instrumentos es hipnotizante, todo un regalo para el mundo de la música.

The Mighty Clouds Of Joy - At The Revival (2010)

Con 50 años de existencia ya a sus espaldas, se ha convertido en el cuarteto más vendedor de la historia del gospel. Aunque comenzaron con un estilo fiel a las raíces del género, fueron añadiendo elementos del soul, rnb, funk e incluso rock o música disco, sin diluir por ello la esencia religiosa de su propuesta. Además incluían instrumentación eléctrica, sincronizada coreografía y vestuarios de colores coordinados. Aunque a regañadientes, incluso los más puristas del gospel sucumbieron ante su empuje renovador que llevó a la música espiritual hacia nuevos horizontes y direcciones hasta ese momento inopinadas.

El grupo californiano -ya ha perdido por fallecimiento a dos de sus integrantes iniciales- que cuenta ahora con cinco miembros editó a principios de este año At The Revival, una colección de diez temas nuevos bajo el sello Emi Gospel, una vez más liderados por su carismático vocalista Joe Ligon y bajo la acertada producción de Raphael Saadiq y DeVante Swing. Lo cierto es que pueden presumir de la enorme influencia que ha tenido sobre el género gospel y del hecho de que haya pocos proyectos que hayan sobrevivido durante cinco décadas. Por algo será...

BeBe Winans & CeCe Winans - El aura de la fe

Pensaba que mi capacidad de asombro no tenía límite, pero lo último que podía pensar es que en un disco de gospel -por muy sui generis que sea éste- se acabe utilizando el Auto-Tune, como se aprecia en el single "Close To You". Expresada mi queja y asombro paso a comentaros el disco.
Procedentes de una saga familiar numerosa (10 hijos) crecieron en un entorno dedicado, casi en exclusiva, a la música gospel. Bebe (Benjamin) y CeCe (Priscilla) tuvieron gran éxito a finales de la década de los ochenta y principios de la década de los noventa con un sonido bastante comercial que mezclaba gospel y rnb. Consiguieron incontables premios (5 grammys, 8 Dove Awards y 12 Stellar Awards entre otros) y notables ventas durante aquella etapa. Era un dúo muy apreciado, cuyo gran mérito consistió en acercar la música gospel al gran público, al igual que hicieran Billy & Sarah Gaines.

Tras quince años de ausencia, en la que han desarrollado sus respectivas carreras en solitario (BeBe ha editado seis discos y su hermana ocho) vuelven a grabar un disco conjunto y anuncian una gira por Estados Unidos, quizás pensando en reeditar viejas etapas gloriosas, pero en un mundo musical distinto dominado ahora por la electrónica y donde la melodía brilla por su ausencia. El álbum incluye 11 temas nuevos, casi todos escritos por el propio BeBe, en el que hacen su aparición su hermano Mario y el dúo gospel Mary Mary que prestan sus voces en "Things" y "Le It Be" respectivamente. Todo ello bajo la producción de Mervyn Warren, Mario Winans y Warren Campbell y rodeado de ese aura de la fe que trasciende cualquier trabajo gospel. Siendo honestos nunca he apreciado en demasía la música de esta pareja, ni sus carreras en solitario, aunque es obligado reconocer su contribución al conocimiento de la música gospel más allá de los restringidos circuitos evangélicos. Si eres seguidor de ambos te gustará el nuevo trabajo puesto que les resultará familiar el sonido y las armonías, aunque ciertamente sea un disco más suave y relajado, mezclando sin pudor rnb, pop, gospel, soul y jazz de manera comercial, y en el que se echa de menos una emotiva balada o temas de mayor energía. Solo para incondicionales del dúo.

Fred Hammond - Como volver a la casa del padre

Justo cuando el público amante del gospel pensaba que el artista de Detroit no era capaz de expresar de mejor manera su amor hacia Dios, el sello Verity les sorprende con la edición de su demicotercer disco lleno de tesoros, de grandes canciones espirituales.

En Love Unstopppable nos deleita con su voz de tenor alto, su famoso fraseo, sus cambios de acorde al estilo jazz que se aplican en alegres canciones uptempo con las que se alaba, se exalta lo más íntimo del artista y del propio oyente, tal y como lo viene haciendo en los últimos 30 años. En efecto, desde sus días como líder del proyecto Commissioned en la década de los ochenta, Fred Hammond se ha convertido en uno de los artistas más codiciados de la música gospel. Su voz ungida de espiritualidad y letras intemporales de sus canciones están detrás de auténticos himnos del gospel que llevan su firma, así como de la obtención de innumerables premios Stellar, Dove y Grammy. Bautizado por sus incondicionales como el "Architect of Urban Praise and Worship", no le es suficiente con cantar: además es compositor, productor, multiinstrumentista y es dueño de su propio sello discográfico.

A través de sus 15 tracks, grabados la mayor parte en vivo -algo muy del gusto del género gospel- usando un concepto o técnica que él mismo denomina Warehouse Worship, el disco muestra el camino por donde debe de transitar la música gospel. Acertada mezcla de esos temas típicos alegres llenos de ritmo ("Awesome God" (influencias funky), "Nobody Like You Lord", "They That Wait" (con John P Kee) o "Happy"), junto con baladas de mayor remanso rítmico y estribillos suaves ("You're Good", "Lost in You Again" o "Thoughts Of Love") incluso con temas con cierto encanto blues como "Take My Hand". En definitiva, su último trabajo nos muestra con claridad porqué Fred se sitúa actualmente en el escalafón más alto del género gospel. Exhibe su talento como director de orquesta, compositor y cantante, nos regala una excepcional mezcla de explosivos temas corales gospel y baladas delicadas. Es difícil no sonreír, moverse, aplaudir o simplemente sentirse bien al escuchar sus letras y armonías vocales, más allá de las convicciones religiosas de cada cual. Os confieso, que el gospel me atrae hasta cierto punto no por su fervor espiritual sino porque contiene el germen de la música soul; es como si cada vez que lo escuchas volvieras a la casa del padre, a los inicios, al origen de todo... mi experiencia es más terrenal, más mundana y para nada religiosa.

Naomi Shelton: No es un álbum de gospel más

Después de más de 40 años actuando, Naomi ha editado su primer larga duración, What Have You Done My Brother? donde da cumplida muestra de su clásico estilo gospel - atemporal, cándido y aparentemente sin esfuerzo - y que supone la culminación y el merecido premio a tantos años cantando en las iglesias y clubs de soul de la ciudad de Nueva York.

A finales de los años sesenta, junto a su inseparable grupo The Gospel Queens ya formaba parte de la nómina del sello Daptone Records. No obstante, su pedigrí como intérprete de música gospel y secular venía de más atrás y bebía directamente de las fuentes del soul: Wilson Pickett, Otis Redding o Lou Rawls. Aunque Naomi no dejó nunca de actuar el grupo como tal se mantuvo fuera de escena durante más de 20 años. A finales de la década de los noventa volvieron a juntarse gracias a la intervención del pianista Cliff Driver, mentor, inspirador y director musical del grupo desde sus orígenes. Se ha necesitado una década para que por fin puedan presentarnos un disco propio, bajo la dirección musical de Cliff y gracias al empeño del sello Dap-Tones Records, sin duda el epicentro de la revitalización actual del funk/soul más clásico (¿Les suena Sharon Jones?).

What Have You Done, My Brother? es un disco gospel (desde las típicas notas del órgano Reedy, los mensajes de clara inspiración lírica o el apoyo de las armonías vocales del grupo The Gospel Queens); pero al mismo tiempo, incorpora muchas de las características o estructuras de la música soul. Una combinación mágica muy de mi gusto personal. El disco incluye versiones de temas clásicos y un puñado de excelentes composiciones originales firmadas por Bosco Mann (alias Gabriel Roth) que, fieles al esquema, son prácticamente imposibles de distinguir de las canciones más antiguas. Daptone Records ha engrasado la maquinaria: El propio Gabriel se encarga de la producción del disco, músicos destacados del sello colaboran en el apartado instrumental e incluso la mismísima Sharon Jones asoma entre las voces de fondo. La voz de Naomi suena impresionante e inimitable, con una identidad musical construida con mucho esfuerzo y a medio camino entre el gospel y el soul, resuena autoritaria, inconfundible, auténtica, sensible...en fin, se me acaban los elogios. En definitiva, no es un disco gospel más al uso que quizá pueda retraer a más de uno. Es un disco excelente que mezcla soul y gospel de manera magistral, un trabajo musicalmente extraordinario, auténtico, firmado por una mujer que canta maravillosamente con el alma y que transmite una positividad, felicidad y esperanza que puede interesar más allá de las creencias que tenga cada cual.

 
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