Musiq Soulchild: Vigía de la autenticidad neo-soul

El nuevo trabajo de Taalib Johnson, más conocido como Musiq o Musiq Soulchild, nos vuelve a demostrar la calidad y buen hacer de este hombre. Nativo de Philadelphia, viene dispuesto a tomar posición de lo que es, una de las grandes esperanzas del R&B en el presente y futuro.

Sus anteriores trabajos así lo avalan, con su estilo de R&B contemporáneo y neo-soul, debutó en el año 2000 con Aijuswanaseing, puso los cimientos y nos avisó ya de sus cualidades con su continuación en el 2002, Juslisen, con un estilo más personal y espiritual confirmándonos los buenos presagios con un soul fresco lleno de reminiscencias de Marvin Gaye o Stevie Wonder. Ya en el 2003, se asentó con Soulstar y dejó de ser una promesa para convertirse en una estrella con luz propia que conseguía absorber el espíritu de los clásicos dándole un nuevo aroma más actual. Su madurez musical le hizo dar un nuevo paso tras 4 años de silencio en el 2007, abandonando el sello Def Soul y pasarse a Atlantic. Su fruto fue Luvanmusiq, más suave y romántico, pero sin abandonar sus raíces y espíritu que le precedían, ofreciéndonos un trabajo de calidad y autenticidad. Ahora, finalizando el 2008 vuelve a la escena musical con fuerzas renovadas en su OnMyRadio. Con la producción de BlackKeyz y Dru Castro, sus canciones siguen sonando frescas y llenas de vida con ese sello especial que Musiq impregna a sus melodías, sin dejarse llevar, salvo alguna excepción, por el repetitivo y cansino sonido del R&B más comercial. Baladas sensibles, románticas, donde con su versátil y armoniosa voz nos atrapa, nos envuelve, y también algunas, aunque menos, canciones más rítmicas.

El disco comienza con "Backagain", con un sonido más inspirado en los ochenta, dando paso a "Until", de estilo más "tribal" y jazzy, para continuar con su nuevo single, la soulful "Ifuleave", entrando de lleno en el puro Musiq soulchild. Melodía dulce y agradable de escuchar con una estupenda y perfecta conjunción vocal junto a una de las princesas del soul, Mary J. Blige. Otras bellas y dulces canciones "sonido Musiq", las podemos encontrar en "Someone", "Deserveumore" o "Loveofmylife", sin dejar de lado otros temas más movidos y sorprendentes como la reggae y caribeña "Iwannabe", colaborando uno de los hijos del legendario Bob Dylan, Damian "Jr. Gong" Marley y la optimista y fresca "Moneyright", llegando a ser convincente a pesar de la lejanía de su habitual estilo. No es así lo que consideraría el punto negro del álbum, la machacona de estilo rapeado que cierra el disco titulada "Radio", primer single de presentación y que desluce, desde mi punto de vista, un meritorio disco dejando boquiabiertos, y no en lo positivo, a los más devotos de su sonido, entre los cuales me incluyo. En definitiva nos encontramos ante un nuevo legado de este genial e inspirado artista, vigía de la autenticidad neo-soul, con un predominio de canciones calmantes para el espíritu y enriquecedoras de nuestro alma, que no defrauda, manteniendo latente y viva la llama que encendió a principios de esta década y que sin duda la mantendrá en la próxima, protegiéndola de los malos vientos.

Anthony Hamilton: Portador de la llama del soul

Cuenta la leyenda que desde que Sam Cooke nos cautivara el corazón con su maravillosa forma de cantar, su inmaculado espíritu soul ha buscado continuamente transmutarse en ese artista que mantuviera encendida la esencia de la música soul. Muchos nombres han sido lo que se han postulado pero muy pocos han sido los elegidos: Otis Redding, Aretha Franklin, Marvin Gaye, Al Green, Curtis Mayfield o Donny Hathaway ....

En la actualidad escasean artistas que estén los suficientemente cualificados para transportar la antorcha con ese sentido único de autenticidad que tal honor requiere. Anthony Hamilton puede ser ¿la única? excepción, ocupando un vacío evidente e importante en el mercado actual. Aunque tuvo un difícil y tortuoso camino hacia el éxito, su maravilloso talento se impuso al fin. Desde que en 1996 publicara su increíble álbum de début XTC Anthony nos ha regalado con esa voz que nos evoca a Bill Whiters o Bobby Womack fusionando de manera magistral el soul de los setenta y el rnb de los noventa. Hamilton no se prodiga demasiado ante su público, desde entonces sólo había publicado tres discos más. Es lógico por lo tanto que el anuncio de Zomba Records de la salida al mercado de su nuevo trabajo The Point Of It All, tres largos años después de su último disco, sea uno de los acontecimientos más esperados de este año que termina.

Aunque con un tono más ligero que el de su predecesor, nuevamente nos brinda la oportunidad de saborear ese estilo melódico y sentimental que ha caracterizado sus anteriores trabajos. Anthony ha sido capaz de incorporar sonidos modernos que se ajustan a la perfección con los matices y sutilezas de su voz soulful. En un mercado actual donde las letras agresivas -en muchos casos degradantes para la mujer- son las que impulsan las ventas comerciales, se agradece la honestidad artística de Anthony que rehúye ese tono, sacrificando el impacto mediático de su álbum. Son letras que nos hablan sobre sobre el amor en clave positiva ("The Day We Met", "Diamond In The Rough" o "The Point Of It All") pero también hay espacio para el desamor, una insana obsesión o la infidelidad ("Hard To Breathe", "Please Stay" o Soul's On Fire"). A pesar de los años transcuridos -y de algunas decepciones como el primer corte del disco- el artista de Charlotte conserva pura, auténtica y casi intacta su alma sureña de soul. Ese espíritu único que ni se compra ni se vende, que se tiene o se carece de él... afortunadamente para todos nosotros Anthony es un artista "calado" de soul hasta los huesos.

Noel Gourdin: Manantial del Mississippi

Este cantante y compositor nacido en Mississippi llamado Noel Gourdin, sorprende con su álbum de debut titulado "After the time" y en especial con su primer single, que me despierta añoranzas a ese sonido soul espiritual de los sesenta.
Efectivamente, la canción "The river", es una bella e inspirada creación que Noel nos regala; tiene la dosis correcta de sencillez y el toque justo de genialidad que necesita cualquier canción para alcanzar un estatus que hará que perdure al paso de los años.

Para ello Noel cuenta con armas tan poderosas como su voz, clásica y a la vez actual, difícil pensar que con tan sólo 25 años pueda expresar matices reservados a los grandes del soul como Marvin Gaye, Otis Redding o Sam Cook. Empujado desde muy pequeño hacia un sonido soul clásico por las manos de su padre, cantó en el coro de la iglesia y poco a poco fue adentrándose más y más en la música. Asi en el 2004, Kay Gee (productor entre otros de Jaheim o Zhané) lo llamó para que contribuyera con una canción para la banda sonora de "The Cookout", fichando finalmente con Sony Urban en el 2005, empezando de esta manera el largo proceso de realización de este álbum. El disco aparte de la atemporal "The river" cuenta con más canciones agradables de escuchar como "Open", con ciertos momentos que me recuerdan a Seal, toques jazz en "Hurts like hell" o las dulces "Too late" y "Make The Most" donde Noel con su aire fresco y actual de RnB, ademas de su voz maleable, nos va introduciendo con sus falsetes por los sinuosos caminos del amplio espectro que va, desde el sonido jazzy al soul más clásico. Sony no ha puesto impedimento para que producciones y letras de auténticos maestros actuales como Kay Gee, Raphael Saadiq, Mike City o Dref Vidal pongan su grano de arena para completar uno de los discos más completos de este año. No pongamos nosotros ningun reparo y tomemos algo de tiempo para absorber los buenos efluvios que este artista ha conseguido con su álbum de debut.

Alice Russell: Poción mágica de soul

Es evidente que el "blue eyed soul" está de moda en el mercado europeo y británico en particular. En efecto, en los últimos años han aparecido en escena toda una serie de artistas que se caracterizan por plantear una propuesta musical fundamentada (en muchos casos hasta en lo estético) en el soul de los años sesenta y setenta. Es cierto que su oferta carece de originalidad, no es innovadora, pero nos atrae sobremanera su aparente autenticidad y la enorme pasión con la cual estos artistas y músicos nos hacen llegar su mensaje.

Al mismo tiempo se puede observar que esta música negra apenas si interesa a la juventud afroamericana de Estados Unidos, más identificada con la cultura hip hop que con la música que gustaba a sus mayores. Así pues, esta ola de soul clásico se dirige hacia un público blanco y está hecha por artistas del mismo color: Ahí está el éxito de Amy Winehouse, Joss Stone, Adele, Jamie Lidell, Duffy etc. son blancos, ingleses y muy jóvenes. Os traemos hoy a una artista que ha venido desarrollando este género mucho antes de que todo esto explotara. Aunque a menudo se la compara con ellos, no hay más que escucharla para comprender que forma parte de una categoría distinta por sí misma. Aunque su estilo es predominantemente bluesy y soul, también incorpora elementos del jazz, funk o gospel. Se llama Alice Russell y acaba de publicar su cuarto trabajo Pot Of Gold, un disco lleno de buenas canciones que os queremos dar a conocer. Alice se ha ganado a pulso su condición como magnífica vocalista que es. Poseedora de una prolífica trayectoria musical pues durante años ha prestado su voz en sesiones de grabación para muchos otros artistas (Massive Attack, The Nextmen o Quantic) o en actuaciones en directo (The Roots, la poderosa Quantic Soul Orchestra y, más recientemente, con su propia banda) además de grabar sus propios discos. En todo momento ha demostrado sus poderosas cualidades vocales, esa voz bendecida con ese maravilloso soulful al mismo tiempo eterno y moderno que a uno le hace pensar que creció en las calles de Detroit, a la vuelta de la esquina de la legendaria Motown... pero no, es rubia de ojos azules y nativa de Brighton (Reino Unido).

Nos acaba de presentar su nuevo trabajo en solitario (disponible en itunes desde el 4 de noviembre y el cd desde el 9 de diciembre) , editado bajo su propio sello discográfico (Little Poppet). Es una mezcla original e irressistible de soul, jazz, funk, rock y blues en la que Alice da muestras de la textura y profundidad de su voz. Está producido por Alex Cowan alias "TM Juke", su alma gemela: coescritor, productor y guitarrista de la banda al que le une una química especial. Juntos han sido capaces de mezclar en "su olla de oro" todas estas influencias para crear uno de lo sonidos más frescos que uno recuerda... una poción para los dioses donde conviven instrumentos de cuerda, secciones de metales y piano con su voz anclada en el pasado pero moderna y refrescante al mismo tiempo. Me conmueve todo tipo de música pero el soul es la que resuena con más fuerza en mi corazón. Yo soy en definitiva uno más de esos blanquitos de los que os hablaba al principio del post, uno más que bebe de la vieja escuela y que gusta de escuchar temas que te trasladan a la esencia del soul y que no cree que haya vuelto porque en realidad siempre ha estado ahí. Con este nuevo disco Alice Russell ha cumplido sobradamente las expectativas que nos habíamos creado en torno a sus anteriores trabajos y sus cautivadoras actuaciones en directo; al mismo tiempo que se da a conocer a un nuevo público que quizá esté buscando la próxima "voz" de la escena musical.

Rahsaan Patterson: Un regalo adelantado

Podemos ya disfrutar del último trabajo de uno de mis compositores favoritos, el Neoyorkino Rahsaan Patterson. Especialmente influenciado por Stevie Wonder, tanto por su forma de construir melodías, como por su forma de cantar. Trabajó en un principio en pequeños papeles de TV y anuncios, realizó labores de apoyo vocal para artistas como Martika o Brandy, pero su estupenda faceta compositora enseguida le permitió que artistas como Tevin Campbell o la anteriormente citada Brandy utilizaran sus canciones, con éxitos como "Back to the World" o "Baby".

La multinacional MCA lo fichó y surgió su álbum debut, Rahsaan Patterson, allá por el año 1997, todavía recuerdo, tras escuchar en una emisora de radio su "My Sweetheart", las vueltas que dí por mi ciudad para poder conseguir el cd. Ese sonido impregnado de un soul fresco y vital, esa sencillez en las melodías y en especial esa forma de interpretar las canciones..., la verdad es que quedé atrapado por los encantos de un disco que, aunque no tuvo el éxito comercial que merecía, si obtuvo alabanzas por parte de la crítica. Continuó con un segundo disco con MCA en 1999 titulado Love In Stereo, con una consagración de ese espíritu renovador y fresco del llamado neo-soul y con una involucración mayor en la producción junto con la ayuda de Jamey Jaz y Van Hunt, para desaparecer en escena durante 5 años, no asi en la producción y composición para otros artistas como Jimmy Sommers, Brian Culbertson y para distintas bandas sonoras de películas. Su retorno en el año 2004 supuso un intento de rehacer su carrera, cuyas ventas de discos no habían sido las merecidas por la calidad de su trabajo, y asi con su nuevo proyecto titulado After Hours, nos mostraba un sonido más funky, melodías más harmoniosas e intimistas y sobre todo un Rahsaan más maduro, la muerte de su padre influyó notablemente en este trabajo, al igual que su fichaje por la independiente Dome Records, sello británico especializado en el nuevo sonido soul y RnB. Su posterior trabajo en el 2007, Wines & spirits, tambien bajo el sello Dome Records, nos volvió a demostrar su talento y se consolidó como referencia necesaria para el concepto del nuevo soul.

Ahora en este 2008, ademas de una nueva aventura junto a la cantante Ida Corr y el compositor y productor Jaz Rogers en el proyecto SugaRush Beat Company con un sonido más sintético y electrónico, nos presenta un disco de Christmas titulado The Ultimate Gift, algo muy habitual en el mercado Estadounidense, de hecho cualquier artista que se precie ha realizado uno o más discos para este espíritu navideño. Su publicación fue de manera algo adelantada para el periodo navideño al que estaba orientado y pese a que el disco no ha conseguido satisfacer mi necesidad y "mono" de este cantante, no puedo evitar recomendar su escucha. Bajo la producción de él mismo, Jamey Jaz, y Keith Crouch, nos regala canciones compuestas en su mayoría por él mismo y Jamey Jaz, junto a otras canciones ya consagradas, pero siempre bajo el fino toque de este genuino artista, con una de las voces más especiales y flexibles, con características de barítono y que nos empapa con una fina capa de melancolía.

 
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