Marisa Lindsay - Una voz para escuchar

Tengo que reconocer que tengo un punto débil: las intérpretes soul con raíces jazz me seducen, musicalmente hablando, con gran facilidad. Y ello a pesar de que sea un sonido que no suele atraer en una primera escucha, en general no suele resultar de fácil digestión, sino que requiere de toda tu atención... ahora bien, si te enamora es para siempre.

Eso me pasó con su disco de debut Submit2Love. Aunque sólo incorporaba tres temas originales a su repertorio, ya me dejó impresionado como una joven era capaz de embarcarse en una retroaventura y salir tan airosa del reto. No era un disco que simplemente recreara el pasado, sino que daba a cada tema una nueva perspectiva con un trabajo minuciosamente elaborado. Ahora, acaba de editar su segundo disco Deeper Love de la mano del productor Eddie Bullen. Un trabajo que incluye 11 temas originales a medio camino entre el neo-soul y el jazz, respaldada por una sólida banda de seis músicos. Oriunda de Barbados, se ha dejado influir más por el jazz brasileño contemporáneo o el reggae que por el gospel y eso se aprecia con claridad en el disco. Con una voz que nos recuerda a Erykah Badu por su carácter nasal a la vez que afilado. Sin embargo, ahí acaban las similitudes, su voz evoca más al tono de cantantes femeninas de la talla de Esther Phillips, Dinah Washington o la mismísima Billie Holiday con ese toque agridulce en su voz. Hay una lista interminable de jóvenes vocalistas negras que tratan de despuntar entre sus compañeras. ¿Cómo destacar? Tomar buena nota de esta mujer que tiene una voz que escuchar, no es sólo un cuerpo para ver. Marisa es una estilista del jazz, a pesar de sus evidentes influencias rnb. Por lo tanto, más que deslizarse de una nota a otra, la alcanza a través de una sucesión entrecortada mientras sube arriba o abajo de una escala. Quizá no tenga el rango vocal de otras, pero en cambio lo compensa con su depurada técnica y su musicalidad que le permiten brillar igualmente.

 
©2009 Musicasoul | by TNB