Leela James - Loving You More ... in the Spirit of Etta James (2012)

Aunque compartan el mismo apellido, Leela y Etta no son familia en ningún caso. No obstante, sus parentesco musical si resulta más cercano: cuando Leela era sólo una niña y cantaba en la iglesia los adultos siempre comentaban que sonaba como Etta James, esa mujer que consiguió que que el blues y el soul retumbaran en nuestros corazones de manera realmente especial porque muy pocos artistas son capaces de transmitir con tanta sinceridad todo ese dolor a través de su música.

Puesto que la gran Etta poseía una de las voces más emotivas, poderosas y fascinantes de la historia de la música no resulta fácil estar a la altura del reto cuando se trata de homenajearla como se merece. Leela destaca por poseer esa misma capacidad innata para comunicar con el oyente gracias a su voz cruda conmovedora, sus actuaciones de alta energía y esa imagen de niña salvaje. Con los años, todos han reconocido sus dotes extraordinarias como vocalista y guardián de la tradición del viejo soul, aunque sus últimos trabajos supusieran una decepción para más de uno, y es que como le ocurrió a Etta siempre ha expresado su deseo de no encasillarse en ningún género o etiqueta.

Este verano, Shanachie Entertainment lanza el merecido homenaje a la singular artista, al tiempo que sirve de presentación para las generaciones más jovenes. Grabado en Nashville de la mano de los productores Shannon Sanders y Ramsey Drew, Loving You More… In The Spirit of Etta James cuenta con versiones de nueve temas así como un par de canciones originales inspiradas en la leyenda fallecida a principios de este año. Leela es en potencia una de las mejores opciones para llevar con la suficiente dignidad la antorcha del espíritu de Etta James. En los últimos años, por desgracia, hemos perdido demasiados grandes artistas en la industria de la música. Sería genial ver a más artistas hacer lo mismo, dar cumplido tributo a tales leyendas. Por ello aplaudimos esta inicativa a la artista californiana y no tanto por el acierto de su planteamiento que no me ha acabado de convencer.

Joss Stone - The Soul Sessions Vol.2 (2012)

En los dos últimos años esta joven y hermosa británica ha estado tratando de establecer su propia identidad en el negocio musical, marcando distancias respecto de la imagen que la discográfica creó de ella como una adolescente prodigio que nos enamoró con su inocencia, sus pies descalzos y esa voz soul terrenal que no se correspondía con sus 16 primaveras.

A medida que se hizo adulta adquirió mayor control sobre su carrera artística y fue incorporando sonidos más modernos a su música. Tratando de reafirmarse como artista y persona fue tan lejos como para caer en las garras del insoportable Dave Stewart o incluso acabar participando como parte del inefable sexteto Superheavy en un álbum con tintes rock-reggae-pop. Aunque todo ello sea más que discutible y sus rendimientos tanto artísticos como comerciales hayan sido decrecientes no hay nada que reprochar, al fin de al cabo forma parte de cualquier proceso de aprendizaje, del sistema prueba-error que se enfoca a encontrar sólo una solución: no todas y no siempre la mejor.

Por todo ello, no me resulta particularmente sorprendente que después de tanto tiempo de búsqueda y cierta indiferencia del público haya decidido volver a aquellas raíces souleras respecto a las cuales ansiaba poner millas de distancia. Editado por la discográfica Stone'd y grabado en Nashville en compañía de músicos como Ernie Isley, Delbert NcClinton o Clayton Ivey. Obviamente ha crecido mucho vocalmente desde entonces, mucho más madura, fascinante y menos gritona aunque para mi gusto aún no ha corregido ese gusto por cantar en cada segundo de la canción. Casi una década después nos propone la secuela, su propia visión de once temas (cuatro más en su edición deluxe) de la década de los setenta y ochenta (no demasiado conocidos) dirigida por su productor original, Steve Greenberg, un regreso sincero y con clase a la crisálida reconfortante que la dió a conocer. La búsqueda continúa...

Vicki Anderson - Message From The Soul Sisters (1970)

Es de sobra reconocido el trabajo y la aportación que músicos como los saxofonistas Maceo Parker, Pee Wee Ellis y el trombonista, Fred Wesley -conocidos con el sobrenombre de los "J.B.'s Horns"- o el bajista Williams "Bootsy" Collins (por poner un par de ejemplos) supusieron en la construcción del sonido funky por parte del padrino del soul. James Brown's Funky Divas  -imprescindible disco doble editado en el año 1998-, por contra, recoge el inexplorado legado de aquellas famosas divas del funky que ponían a disposición del espectáculo del grandioso artista sus excelsas cualidades vocales.

En efecto, durante los años 60 y principios de los 70, en todos las actuaciones James abandonaba el escenario durante unos quince o veinte minutos dándo paso a un mini-show cubierto por una joven cantante elegida por el propio artista, pero siempre con el inconfundible sello del funk. Este evento se convirtió en toda una tradición y una parte muy esperada por el público en cada concierto. Todos tenemos nuestras cantantes favoritas, pero a fe que el rey del funk tenía un gusto exquisito para elegirlas: Marva Whitney, Lyn Collins o Vicki Anderson constituyen la mejor muestra de ello, quizás el lado menos conocido de su vasto imperio musical.

Vicki Anderson (Myrna Barnes) estuvo en la banda durante dos periodos diferentes: 1965-68 y 1969-72, aunque colaboraría más tarde a finales de la década de los ochenta y mitad de los noventa. Casada con Bobby Byrd (el descubridor del padrino) y madre de la estupenda vocalista Carleen Anderson, siempre se mostró magnífica en el escenario o en los estudios de grabación, supo interpretar como pocas el espíritu del naciente funk y el soul. De hecho, era la favorita de James y según afirma en su propia autobiografía la mejor vocalista que nunca trabajó con él. Buen ejemplo de ello es este tema -uno de los singles que editó en solitario- su canción más famosa, todo un himno feminista, todo un homenaje al viejo, audaz y crudo funk. Disfruten.

Robert Cray & Shemekia Copeland - I Pity the Fool (2003)

Lightning In a Bottle: A One Night History of the Blues, se planteó como en parte concierto, en parte lección de historia, pero sobre todo blues y nada más que blues. Un proyecto repleto de pesos pesados ​​tanto detrás de la cámara (Martin Scorsese, Antoine Fuqua) como sobre todo delante de ella (incluyendo BB King, Solomon Burke, Keb 'Mo', Macy Gray o Neville Brothers por nombrar sólo algunos) actuando en el Radio City Music Hall de New York.

La idea era mostrar el retrato y el legado de este género musical desde sus inicios y en todas sus variantes: así tenemos sonidos más africanos (por Angelique Kidjo), algo de temprano blues gospel (de la mano de Mavis Staples), el icónico blues del Delta, y así sucesivamente, hasta el blues eléctrico empapado de rock e incluso algo de rap. Prácticamente todos los inmortales que definieron el blues (Robert Johnson, Muddy Waters, Buddy Guy) entran en escena, ya sea a través de clips de película de época, entrevistas, fragmentos de ensayos o de interpretaciones nuevas de sus canciones resumido todo ello en poco más de dos horas. Un número increíble de canciones fueron interpretadas en aquella noche histórica, pero yo quisiera destacar esta magnífica e increible versión que del clásico de Bobby "Blue" Bland realizan el consumado guitarrista y la genial vocalista, hija del legendario Johnny Copeland. Y es que uno no puede abarcarlo todo, aunque no aparezca con asiduidad en este espacio el blues late con fuerza en mi negro corazón.

Kathy Brown - Joy (1999)

Hoy sin duda voy a sorprender a más de uno con esta propuesta... Kathy Brown es una de las indiscutibles y verdaderas divas del house, sobre todo en su versión más soulful. Ella se inició en la industria de la música de la misma forma que muchos de sus declaradas heroínas. Patty La Belle, Aretha Franklin, Whitney Houston y Martha Wash, son sólo algunas de las grandes vocalistas que admira y de la cuales deriva su inspiración vocal.

Aunque su estilo ha evolucionado a través de los años siempre ha enarbolado la bandera de la elegancia, la clase y el buen gusto. Es evidente que su increíble voz podría con todo, hay quién podría llegar a pensar que tanto talento se desperdicia en un género menor como el dance (house). Nunca he considerado en absoluto al dance música de segunda clase y creo que las habilidades vocales de esta nativa de Carolina del Sur se ajustan como un guante al género. Nada pues que objetar. De este magnífico tema (co-escrito por David Morales, Satoshi Tomiie y la propia Kathy) se han realizado numerosos remixes, aunque personalmente me quedo con esta versión porque es el paradigma de lo que el sonido soulful house me sugiere: elegancia, ritmo y ese perfecto equilibrio entre unos maravillosos arreglos instrumentales y el poderío de una voz que, aunque por momentos gritona, se desgarra ante nosotros con un soul insultante. Absolutamente adictivo.

Lenny Williams - Cause I Love You (1978)

Aunque en la década de los setenta el discurso de la música y el talento dominaban aún al lenguaje de la imagen -luego vendría el diablillo de los videoclips en la MTV, por no hablar de la absurda inversión de la situación actual- hay que reconocer que el efecto seductor -de carácter animal- que Lenny Williams ejercía sobre la audiencia femenina, en especial cuando se ponía en "modo balada", supo ser aprovechado convenientemente para el desarrollo de su carrera musical.

Ya fuera como vocalista de la formación Tower of Power (1972-75) o en su carrera en solitario posterior supo cautivar al público con su carisma personal, su increíble rango vocal y su sex-appeal. Aunque desarrolló una exitosa carrera en solitario, se le recuerda con demasiada frecuencia más por sus tres años junto a la banda. Gran error, aún activo en nuestros días, logró grandes éxitos en solitario en la segunda mitad de la década de los setenta. Este tema incluido en Spark Of Love -su primer larga duración oro en ventas- constituye una de las grandes canciones de amor de la historia, compuesta por él mismo junto a Michael Bennett/ Rufus Thomas, nos deja una clara muestra de su maravilloso talento vocal, de esa voz que siempre nos ha seducido con su rico tono soulful imbuido de tanta pasión. Con esa irreprochable formación clásica de la vieja escuela que adquirió en los coros gospel de las iglesias o en compañía de grandes artistas como Sly Stone o Billy Preston entre otros, Lenny aún continúa ampliando sus habilidades musicales y adaptándose a los cambios que ocurren en el mundo de la música.

Lou Rawls - The Season Of The Witch (1969)

El artista de Chicago demostró siempre una asombrosa versatilidad, ser un consumado maestro en adaptarse una y otra vez a los nuevos tiempos musicales. Bendecido con un rango vocal de cuatro octavas, su voz profunda y elegante -una especie de cruce entre Sam Cooke y Nat King Cole- siempre dejaba su sello en todo el material que le suministraban.

Comenzó con el género gospel, luego se hizo famoso cantando standards de jazz. A mediados de la década de los sesenta probó con el soul y en la segunda mitad de los años setenta relanzó su estancada carrera cultivando el philly soul, sin duda la etapa más exitosa y comercial de su larga trayectoria, lo cual le supuso también la crítica de los sectores más puristas del jazz y soul. Sin entrar en absurdas polémicas, ciertamente los amantes del soul mostramos más interés por la producción musical de la segunda mitad de la década de los sesenta. Este período resultó ser inmensamente productivo desde el punto de vista creativo, el artista logró producir más de una docena de discos en los que pudimos degustar a un gran intérprete del soul, siempre de la mano del compositor/productor David Axelrod, de estupendos músicos de sesión y arreglistas. Y para muestra un botón...


Freedonia otro éxito del crowfunfing...

El término inglés crowfunding (micro mecenazgo) hace referencia a un mecanismo por el que se busca el dinero necesario para hacer realidad cualquier proyecto creativo a través de Internet. Permite sacar adelante ciertos proyectos que, de otra manera, nunca verían la luz, todo un fenómeno importado de EE UU. La idea es sencilla: poner en contacto a creadores y mecenas. Un creador expone su proyecto, lo publicita y lo presupuesta. En un plazo fijo, pero limitado, recibe aportaciones de aquellos a quienes les gusta el proyecto y se involucran en él. Las aportaciones sólo se hacen efectivas si al acabar el plazo completa la financiación. Los mecenas, a cambio, reciben recompensas: obsequios, descuentos, experiencias...

Traigo esto aquí porque la banda de soul madrileña Freedonia se ha apuntado para su próximo proyecto a la moda del crowdfunding a través de la web especializada Goteo. Integrada por diez músicos (el bajista se cuenta entre los miembros de nuestro grupo de Facebook Musicasoul) exhiben una potente sección rítmica y de metales y, en especial, destaca la brillante voz de Aurora García. En su larga trayectoria desde el 2006 han abarcado diversos estilos como el swing, el jazz o el funk pero ha sido la música soul/funk la que finalmente define su estilo. En sus directos, donde desbordan vitalidad, interpretan composiciones propias intercaladas con clásicos. Finalmente consiguieron a principios de este mismo año 300 cofinanciadores y más de 8.000 euros, cantidad más que suficiente para hacer realidad su sueño, para materializar el resultado de su trabajo de estos últimos años en forma de disco, algo que aseguran podremos disfrutar en las próximas semanas. Una gran idea teniendo en cuenta los tiempos que corren, porque sin apoyos hoy en día es muy difícil emprender un proyecto. Por cierto, lo que he oido hasta ahora no suena nada mal y si no pulsad al play de este video (u otros que circulan por Youtube)...

Cynthia Jones - Journey of Soul (2011)

Cynthia Jones no es una cantante de gospel al uso. No ya sólo porque fusiona de una manera eficaz gospel y neo-soul (Erykah Badu, Jill Scott, Kim Burrell o Lauryn Hill son influencias declaradas) sino porque al parecer las motos constituyen una de sus grandes pasiones. No sólo la vemos aparecer en la portada de su último trabajo enfundada en un traje de cuero chic posando junto a la máquina sino que incluso abre el álbum con un interludio dedicado al caracterísitico sonido "vroom" de su motor. Por cierto, siete interludios en un solo disco resultan un poco irritantes y artificiales.

A lo largo de su ya quinto trabajo pone de relieve el mensaje del evangelio, son conversaciones honestas e íntimas de su propia vida, testimonios de su fe pero tengo que confesar (nunca mejor dicho) que el ambiente pesimista que domina provoca que el resultado final se sienta un poco cansino. En cuanto al sonido se agradece que haya mantenido respecto a su trabajo anterior su caracter más orgánico, sofisticado, relajado y suave, con ciertos toques de jazz. Si se la conoce, uno sabe lo que la artista de Carolina te va a ofrecer, nunca defrauda una apuesta refrescante más propia de la década de los noventa y alejada de la sufrida embestida del autotune y el rnb en el gospel contemporáneo.

R. Kelly - Write Me Back (2012)

Después de una pausa causada por una cirugía de emergencia en la garganta, problemas de impuestos y los rumores de ejecución hipotecaria, R. Kelly vuelve a la escena musical con su último trabajo. Hay quien considera ya que es la segunda parte, la continuación a su estupendo y aclamado disco anterior (Love Letter, 2010) en el que homenajeaba la música negra de los años cincuenta y sesenta. Estoy de acuerdo con tal afirmación, pero sólo en parte...

Cierto es que su nuevo disco parece perdido en un túnel del tiempo, que despierta sentimientos de nostalgia, que supone una progresión, hasta cierto punto natural, respecto a su trabajo anterior coqueteando en esta ocasión con aquellos viejos sonidos a los que explícita (Michael Jackson) o implícitamente (Stevie Wonder, Barry White, Ron Isley o Jackie Wilson) rinde cumplida pleitesía, aunque siempre convenientemente actualizado. Todo cabe en Write Me Back, desde el rnb más contemporáneo, el pop/rock de los ochenta, el rock and roll de los cincuenta o hasta el disco/soul. En definitiva, una segunda carta de amor a la música de generaciones anteriores.

Sin embargo, no nos engañemos el disco decepciona al oyente en demasiadas ocasiones, tratando de complacer a muchos no lo consigue con nadie. Todo es fuente de inspiración para este artista que no necesita de este torpe ejercicio de imitación, tratando de duplicar la magia de periodos anteriores de la música. Aunque dista mucho de ser perfecto, al menos se mentiene alejado de la tónica habitual de los últimos años en los que hemos sido testigo desesperados de cómo descendía a los infiernos (artísticos y personales) con una serie de trabajos en los que se difuminaban sus excelsas aptitudes compositoras, su gusto por la melodía, sus cuidados arreglos, por no hablar de su acrobática voz, del sin duda el artista de música negra más importante de los últimos 25 años.

MFSB - TSOP (The Sound of Philadelphia) (1974)

Este tema puede considerarse como el paradigma del famoso sonido Filadelfia creado por los legendarios  Kenneth Gamble y Leon Huff. Escrito por los citados productores como cabecera del programa de televisión Soul Train, es un tema instrumental interpretado por MFSB (Mother, Father, Sister, Brother) -una orquesta creada ad hoc- al que se añadieron los coros del trío The Three Degrees. El single fue editado por su propio sello Philadelphia International y fue el primer tema dance/disco que llegó a alcanzar el número uno de la lista Billboard Hot 100.

Me confieso un enamorado incorregible de este sonido que podríamos catalogar como soul sinfónico y que combinaba apasionadas baladas románticas e hipnóticas pistas de baile. Es un sonido voluptuoso construido sobre los logros alcanzados para el soul por la Motown y la Stax al que añadieron exhuberantes arreglos orquestales de cuerdas (violines), punzantes secciones de viento y melodías seductoras tomadas a partes iguales del gospel, del pop, del soul o del doo-wop. El resultado final era una textura musical característica mucho más suave y pulida que el deep soul de los sesenta que sentó las bases para la construcción del sonido disco y del rnb contemporáneo.

El genial dúo de productores/compositores (junto a Thom Bell) se convirtieron en los reyes Midas de la industria discográfica del momento. Su imperio se basó de manera casi industrial sobre la base del trabajo conjunto y perfectamente coordinado de un team de compositores, de un grupo de estupendos músicos de estudio y de notables intérpretes. Compusieron más de 3.000 canciones sinónimo de éxito asegurado dominando las listas de éxito con insultante facilidad y acaparando premios como muy pocos en la historia, hasta el punto de que se estima que cada 13 minutos se escucha en el mundo una canción de Gamble & Huff.

Soul II Soul - Joy (1992)

Mientras que las radio fórmulas norteamericanas mostraban signos de agotamiento a base de cantantes de rnb/pop clones los unos de los otros, a finales de la década de los ochenta y principios de la década de los noventa el pop/soul británico ofrecía una mayor creatividad y fuerza con propuestas como esta innovadora y seductora mezcla de rnb/dance que hoy os traigo. Soul II Soul era en realidad más una declaración de un estilo de vida y no exclusivamente un movimiento musical o un sonido en particular.

Liderados por el audaz productor/compositor Jazzie B absorbieron distintas influencias -desde la elegancia de la música dance del grupo Chic, el soul del sonido Philadelphia, el ritmo del hip hop de los ochenta y la energía/sensualidad de la música africana para ofrecernos grandes temas: básicamente en clave dance y, sobre todo, un estilo muy personal que llegó a crear escuela. En esta ocasión, he decidido no recordar alguno de de los temas más clásicos y archiconocidos del grupo, aquellos en los que la talentosa vocalista Caron Wheeler con su timbre amargo y esperanzado al mismo tiempo se convirtió en una de sus señas de identidad y que sería a la postre su trampolín para una titubeante carrera en solitario. Igualmente el tema Joy es otra muestra más de su buen hacer y elegancia, aunque para muchos fue el comienzo de su declive musical al utilizar por primera vez voces masculinas como Rick Clark, Kofi o como en este tema Richie Stephens.

Jon Bibbs - Ode to Old Flames (2012)

Un simple repaso al curriculum personal y profesional que exhibe el Dr. Jon (si, si, doctor) sólo se puede calificar como extraordinario. En su dimensión estrictamente musical podemos comprobar que es capaz de manejarse en cualquier apartado del proceso creativo: ya sea como vocalista, compositor o productor. Y es que ya fue considerado un niño prodigio desde que comenzara a tomar clases de piano en su Virgina natal con sólo dos años.

Frente a lo que suele ser habitual, él es un artista hecho a sí mismo, creando su propio estilo, su propio sonido soul, siguiendo únicamente a los dictados de su corazón. Aunque Ode to Old Flames editado a finales del pasado mes de mayo supone su quinto álbum de estudio resulta prácticamente un desconocido, al menos para mi. El hecho de que siempre se haya movido en el circuito independiente norteamericano desde su debut el año 2001 seguro que tiene algo que ver. Lo cierto es que su propuesta de sólo ocho temas cuidadosamente construidos rebosa dulzura y romanticismo en clave soul/rnb/pop y tiene el encanto de lo auténtico, de lo original, el sello indeleble de la honestidad y una voz que te puede llegar a enamorar (acompañado por Conya Doss y Alison Carney en un par de temas). Éste uno de esos raros casos en el que uno se encuentra complacido y sumergido intensamente en cada una de las canciones que integran el disco porque en cada nota se percibe que fue escrita desde el corazón del artista.

The Bamboos - Medicine Man (2012)

Cuenta la leyenda que fue el insigne filósofo y escritor español Unamuno quien acuñó aquello de que el “el progreso consiste en renovarse” que más tarde se incorporaría a la sabiduría popular como “renovarse o morir”. Al parecer lo que quería significar mi paisano es que la verdadera superación no consiste en haber llegado a la meta sino en evolucionar sin descanso para evitar caer en la monotonía. Hago este apunte porque parece que el grupo australiano ha considerado que ha llegado el momento de aplicarse el cuento...

Hasta ahora la banda con sede en Melbourne se había erigido en una de las referencias, en uno de los nuevos brotes en el viejo árbol del deep funk, abriendo el camino a una auténtica avalancha de propuestas desde las antípodas. Si pretendes recibir una dosis más de ese sonido híbrido mezcla de soul y de funk de los años sesenta y setenta, pero sin caer en la trampa retro, tus expectativas se verán defraudadas, Medicine Man difícilmente encaja en aquella propuesta original. En su quinto trabajo bajo el magnífico sello Tru Thoughts y de la mano del productor John Castle el sonido se ha vuelto más limpio, moderno, menos arraigado en las raíces del género... en otras palabras, más actual y comercial.

Nuevas ideas, un giro en su trayectoria musical, un sonido más abierto al sonido urban mezclando blues, rock, pop, neosoul y psicodelia apoyados en esta ocasión por las voces de Tim Rogers, Aloe Blacc, Daniel Merriweather o Megan Washington. En general, todos ellos se muestran fuera de lugar, muy desacertados -en especial Daniel-, menos mal que en la nómina de colaboradores se mantienen las agallas de la gran Kylie Auldist. Desde que comenzaran su andadura hace más de una década liderados por el brillante guitarrista Lance Ferguson han recorrido un largo camino hasta convertirse en una de las grandes bandas de retro funk contemporáneas. Sólo el tiempo juzgará el grado de acierto de este cambio, en mi cara de momento sólo se dibuja una mueca de confuso excepticismo.

NJ Lady Fingers - This is What It Is (2012)

Confieso que no es muy frecuente que estés buscando información acerca de un determinado grupo o artista y te topes con un anuncio en la red en la que se ofrecen sus servicios para todo tipo de eventos: desde una ceremonia nupcial, pasando por una recepción de jugadores de la NFL en la SuperBowl hasta una cena-baile en un crucero. Y es que la vida del artista no es siempre tan glamourosa como la de las grandes estrellas.

Lo cierto es que Nj LadyFingers es un grupo de smoothjazz liderada por la pianista Normita Jeffery (de ahí el nombre escogido para la banda) que ya se han presentado en estaciones de radio de jazz y conciertos en vivo con su propia cohorte de fans. En su segundo trabajo nos propone un estupendo viaje a través de la fusión de géneros -básicamente smoothjazz y rnb-, toda una declaración de intenciones de esta pianista de formación clásica que ha decidido expresarse a base de una mezcla de las diferentes ideas y estilos musicales deleitándonos con sus suaves ritmos a base de las elegantes notas que salen de su piano desmayado que tanto me agradan.

Bobby Womack - The Bravest Man In The Universe (2012)

Este nativo de Cleveland es uno de los artistas con mayor impacto en el mundo de la música y con menor reconocimiento de sus méritos que yo recuerde. Su inmenso talento como cantante, compositor, guitarrista y productor no le ha supuesto el lugar que merece. Él es el perfecto cantante de soul porque sin ninguna estridencia, sin tener que gritar nos transmite todo el potencial emotivo y la pasión en su voz. No obstante, solo atrajo el público amante del soul durante dos etapas muy concretas (1972-76 y 1982-85) porque en lugar de estar encadenado a un tiempo y un sonido único su trabajo incluyó todo: desde blaxploitation al más suave pop vocal.

Después de más de 18 años sin grabar nuevo material, esta leyenda de la música negra editará su nuevo álbum el próximo 11 de junio, en plena fase de recuperación tras haber superado con éxito una operación para extirparle un tumor que felizmente ha resultado estar libre de células cancerígenas. Cosas del destino ya obra entre mis manos, grabado a finales del pasado año en tres sesiones bajo la producción de Damon Albarn y Richard Russell su singular timbre de voz vuelve a alzarse tantos años después en esta colección de once temas (junto a Lana del Rey y Fatoumata Diawara en un par de canciones).

Un álbum en el que Bobby parece haber disfrutado la oportunidad de hacer algo moderno y original, abierto a nuevas ideas apostando por el uso de sonidos y técnicas inusuales. Una voz que suena agobiada por las preocupaciones, seguro no es el álbum con el que soñaba un devoto del artista como yo pero no obstante insisto en recomendar a los jóvenes enamorados de esta música la escucha de su extensa obra, especialmente en los dos periodos referidos, lo mejor que la música soul puede llegar a ofrecer. Incluso si no disfrutas con su música, la sóla lectura de su biografía personal y profesional resulta fascinante, sin duda exhibe uno de los curriculums vitae más interesantes de la historia de la música. En todo caso, la voz de Bobby tiene tanta alma que cómo se ha indicado en alguna ocasión sería capaz de emocionarnos con sólo recitar la guía telefónica. Hazte un favor y pon a Bobby Womack (y sus imponentes gafas de sol) en tu vida, yo ya lo he hecho y soy un poco más feliz.



Boz Scaggs - Jojo (1980)

A mediados de la década de los noventa me había convertido en un asiduo oyente del magnífico programa de radio Area Reservada conducido por el maestro Antonio Fernández. Era tal mi analfabetismo musical en aquellos días que en cada programa descubría algún artista nuevo aunque seguro era de sobra conocido para el resto de oyentes. Una pena que el programa finalizara su emisión el 29 de Junio de 2007 pero siempre le estaré agradecido por tantos y buenos momentos.

Entre esos "desconocidos" descubrí a este cantante y compositor nativo de Ohio. Indagando descubriría que formó parte del grupo Steve Miller Band en los dos primeros álbumes de la banda y que había desarrollado una exitosa carrera en solitario durante la década de los setenta. En especial, fue su tercer trabajo -Silk Degrees (1976)- el que le encumbró al éxito con canciones hoy en convertidas en clásicos, a medio camino entre el rock y el rnb como "Lowdown", "Harbor Lights" o "What Can I Say". Sin embargo, al final me he decidido por recordar este tema incluido en el disco Middle Man, el último con el sello Columbia. "Jojo" creo expresa a la perfección aquella propuesta musical exitosa que durante una etapa de su carrera se caracterizó por la fusión de géneros: blue-eyed soul en el apartado vocal, texturas jazz, instinto pop y corazón rock, un tanto insulsa pero tremendamente eficaz.

Eric Benét - The One (2012)

Tras una larga espera -por haber anticipado hace meses el lanzamiento de este trabajo- finalmente el próximo 5 de junio se pondrá a la venta el sexto trabajo de estudio del veterano artista de Alabama. El proyecto cuenta con sus ya adelantados singles "Real Love" y "Harriet Jones", así como 10 pistas más con las colaboraciones de Lil Wayne, Shaggy, y su propia hija, India.

En una reciente entrevista con BET, Eric explicaba el porqué del título elegido para el álbum: es el primer trabajo en su propio sello discográfico (Jordan House Records), asegurándose de esta manera el control creativo, libre por fin de las garras de las multinacionales. Él mismo asegura que no ha conseguido que el público se interese más allá de un par de singles por cada disco editado, su objetivo sería modificar esos hábitos de quienes se muestran poco dispuestos a comprar un álbum entero. Tras escuchar el disco no puedo sino opinar que difícilmente lo conseguirá. Un álbum termendamente desigual, inconsistente y falto de rumbo (rnb, neosoul, reggae, pop sin demasiado criterio). Por supuesto, es imposible ignorar el innegable talento vocal de este artista, que se mueve con habilidad y capacidad tanto en baladas como en temas de mayor ritmo. The One proporciona a sus fieles exactamente lo que esperan: elegancia, delicadeza, sofistificación y sensualidad. En definitiva, un disco que agradablemente brilla en la superficie, por encima del la media del rnb de hoy en día, con un notable esfuerzo por ofrecer melodía reconocible en cada tema pero que -al igual que algún disco anterior- no soporta análisis más profundos.

Derobert & The Half-Truths - Soul In A Digital World (2012)

De un tiempo a esta parte el grupo de Facebook asociado a este blog es fuente inagotable de satisfacción personal, no sólo porque la comunidad -aún pequeña- crezca lentamente pero sin pausa, sino porque cada vez mayor número de miembros se animan a compartir sus gustos y conocimientos musicales con todos nosotros. Un buen ejemplo de todo ello es nuestro amigo Francisco Javier Flores que nos ha puesto tras la pista de este grupo que ahora hago extensible a todos vosotros a través de este blog. A él pues debemos atribuirle todo el mérito.

The Half-Truths prestaban su talento como músicos de estudio para la incipiente G.E.D. Soul Records. Fue con la incorporación de Derobert Adams y su impresionante habilidad vocal cuando la banda comenzó su propio camino. Desde que en el año 2008 editaran con gran éxito su primer 45 rpm con el citado sello no ha dejado crecer su base de fans gracias a su convincente directo, ello les llevó finalmente a editar el año 2010 Soul In A Digital World, su primer álbum completo. En los últimos meses la oficina de la discográfica parece haber recibido numerosas peticiones para que éste se editara en formato vinilo... pues bien ese deseo se ha hecho finalmente realidad el pasado mes de abril, los catorce temas distribuidos en sus correspondientes cara A y cara B- tal y como parece como parece desafiar el propio título del disco. Derobert y su banda de Nashville firman un crudo y sucio soul/funk apoyado en una excepcional, audaz y potente voz que se las arregla para residir en algún lugar entre Donny Hathaway y Al Green y compensar la falta de garra de los músicos. Surcos indelebles llenos de trepidante funk y cuando se tercia soul con acento sureño cocinado a fuego lento.

Ty Causey - False Faces (2012)

Como indicaba en algún post dedicado a anteriores trabajos del vocalista/compositor y productor nativo de Indiana, en esta vida pocas cosas pueden darse por seguras, una de ellas es que Ty Causey edite un disco de suaves temas de amor. En efecto, en False Faces editado el pasado mes por el sello Tyvonn Records vuelve a apostar por mantener esa elegante, sensual y suave mezcla de soul, jazz y rnb suya tan característica desde que debutara en la escena el año 2004.

Ty es uno de los mejores cantantes de soul-smoothjazz en los últimos tiempos y un crooner con un sex-appeal y un dominio poético asombrosos. Su voz tenor se muestra perfecta para abordar suaves temas groove y él la utiliza como pocos para explorar emocionalmente cada rincón y grieta de la canción, (en un tema junto a la voz emergente LeNora Jaye). Dulce producción, estilo relajado, ritmo suaves y sutiles, maestría musical, profundidad emocional. es un disco equilibrado que se muestra perfecto como elegante telón de fondo para una tierna noche de amor. Combina buenas baladas, canciones a medio tiempo e incluso algún tema funky evocándonos aquella etapa en la que para ser un buen cantante de rnb/soul se necesitaba ser un buen intérprete con rango vocal, tono y sentido de la melodía con los que afrontar con garantías los diferentes cambios y matices de una canción. Así pues, si te gusta la música tranquila, relajada y sensual no te será fácil encontrar hoy en día otra oferta mejor.

Don Covay - If There's A Will, There's A Way (1970)

La carrera de Donald Randolph abarcó prácticamente la totalidad del espectro de R & B, desde el rock & roll electrizante de sus primeros registros hasta el valiente, arrogante y profundo soul. Precisamente ese catálogo diverso (o disperso según se mire) nos permite entender hasta cierto punto su "fracaso" en las listas de éxito y ventas, incapaz de poder aspirar a un éxito comercial consistente. Es más, probablemente el público más generalista y no especializado en música soul esté más familiarizado con sus composiciones que con las interpretaciones que el propio artista hiciera de sus propias canciones.

El artista nativo de Carolina montaba la cresta de su etapa más creativa cuando editó este estupendo disco, Different Strokes for Different Folks. De la mano de los míticos Atlantic Records, apuesta por arreglos simples alejados de otras propuestas más exuberantes de la propia discográfica, una guitarra, su voz y poco más (bueno en realidad por ahí estaba la banda The Jefferson Lemon Blues). Pero esa ruda crudeza, esa salvaje mezcla de deep soul, funk y blues, a salvo de la mesa de mezclas, es precisamente la que nos hace descubrir su alma desnuda plena de soulful. Mick Jagger nunca escondió que era uno de sus cantantes favoritos, llegando incluso a imitarlo descaradamente, creo que ya es hora de saldar viejas deudas...

Ryan Shaw - Real Love (2012)

La verdad es que este retro-soul crooner -dos veces nominado a los premios grammy- ya demostró en su disco de debut This Is Ryan Shaw (2007) tener unas dotes vocales formidables para nuestro género musical favorito, apoyado en su seductor y energizante timbre tenor de voz. Como subido a la máquina del tiempo, editado por el sello Dynotone Records y de la mano de veteranos productores (Jimmy Bralower y Johnny Gale), crean una estructura a base de ritmos de batería insistentes, la correspondiente sección de metales y riffs de guitarra, ese ambiente sensual único que empuja al cantante de soul a empujar más y más alto y fuerte.

El disco explora el amor, desde lo emocional a lo más espiritual (sin la obscenidad el rnb actual) y cuenta para ello además con las colaboraciones de Robert Randolph, Al Kooper, y The Soul Survivors. Todos ellos le ayudan a cocinar esa sopa a base de soul, rock y cucharadas de gospel, tal y como el propio artista con sede en Nueva York gusta denominar su estilo. Doce temas, pasión, energía, soul de los sesenta y setenta adecuadamente actualizados, dosis inevitables de comercialidad... Ryan ha vuelto con su voz asesina en este disco retro que añora aquellos años dorados del soul. Quizás, se haya vuelto demasiado predecible el Sr Shaw. Como dice el refrán, si vives en el pasado, morirás en él. Si disfrutas con el soul de siempre el disco te gustará, aunque yo siempre prefiero los originales...

Eddie Levert - I Still Have It (2012)

A sus 69 años, el vocalista del legendario grupo The O'Jays y tras más de cuatro décadas en el negocio de la música, acaba de editar su primer trabajo en solitario. Desde los 16 años ha formado parte del mítico grupo, así que realmente nunca pensó en sí mismo como un artista en solitario. A ello habría que añadir que el negocio musical se ha transformado de manera vertiginosa y no resulta fácil para un artista veterano encontrar apoyo y ofertas de interés. Por todo ello, salvo el disco de duetos Father and Son (1995) que editó junto a su recordado hijo Gerald, se explica toda esa trayectoria siempre bajo el paraguas del grupo.

En realidad, el proyecto empezó a gestarse hace cinco años, antes del fallecimiento de sus hijos, por lo que éste tuvo que adaptarse sobre la marcha en función de las trágicas circunstancias. Doce canciones con las que pretende rendir sentido tributo a Sean y Gerald, así como el amor y devoción que profesa por su mujer Raquel Capelton. Toda una oda a superación de las dificultades de la vida a través de la voz de un superviviente y que de la mano de sus firmes convicciones religiosas ha sido capaz de convertir tanto dolor y negatividad en algo positivo que le permita sobrevivir día a día. I Still Have It no sólo rinde emocionado tributo personal a sus seres queridos, sino que también es una declaración de intenciones acerca de cómo entiende que se debe hacer el rnb. Escrito y producido por el propio artista, considera que el género debería ser más bruto, primitivo, salvaje, y sin tanto maquillaje como ahora. En definitiva, hacer sentir el ritmo, la crudeza y el modo en que el rnb fue creado originalmente con el sello inequívoco de su voz incendiaria para recordarnos a todos que Eh! Aún sigo aquí!.

¿Divas soul o divas pop?

Hace ya un tiempo, un visitante casual de este espacio se preguntaba que cómo era posible que un blog dedicado a la música soul -y que se subtitula pretenciosamente nothin' but soul, esto lo añado yo- no hubiera dedicado ni una sola línea a Duffy, la que él consideraba reina del soul. La razón de que no figure ni ella ni otras como Adele, tiene una fácil explicación. Básicamente no considero que hagan música soul, al menos tal y como yo entiendo este género. Y ahí está la clave de la cuestión. ¿Qué entiende cada cuál al respecto?

Para centrar el debate, me he decidido a reproducir (parcialmente) este magnífico artículo en el que comparto con Sharon Jones lo que ésta expresa sobre esta manida cuestión. "Desde que Ray Charles, Solomon Burke o Aretha Franklin hicieron del góspel una música profana, el soul siempre ha estado ahí. Nunca murió pero sí evolucionó hacia los sonidos del funk, la disco-music o R&B moderno mientras distintos francotiradores intentaban guardar las esencias, en arreglos básicos o instrumentación determinada. Pero con la eclosión de la fallecida Amy Winehouse, quien grabó Back to Black (2007) en los estudios de Daptone Records con la banda de Sharon Jones, todos los medios volvieron a hablar de nuevo del género que alumbró himnos como "Respect".

A la estela de Winehouse han ido surgiendo distintas voces femeninas, como Duffy, Lilly Allen o Adele, que rápidamente recibieron el calificativo de “nuevas divas del soul”. Jones duda al definirlas: “Se puede decir que son cantantes de música ‘soul’ contemporánea pero no creo que hagan ‘soul’ con los mismos patrones. Está bien que mantengan el ‘soul’ vivo, que lo lleven a otras audiencias pero sí es cierto que es una audiencia del pop y al final el estilo no es igual. Más bien diría que son cantantes de pop”.

Entonces, ¿cuál es la diferencia? “Cuando hablo de ‘soul’ hablo de otro tipo de sentimiento. Sabemos de dónde venimos, conocemos el significado del ‘soul’ y su relación con las personas. No hablamos el lenguaje del pop. No creo que a Charles Bradley o Naomi Shelton se les ocurriría ceder parte de su discurso musical por unos samples o unas bases acordes a lo que pide el mundo del pop. A mí no se me ocurre hacer un ‘tan-tan-tan’ (tararea una especie de sampleado machacón a modo de bases)”, explica la cantante, que sin embargo reconoce su influencia del sonido Filadelfia en la sofisticación en los arreglos y el uso de los vientos –“solo basta escuchar esos 'tanan-tanan-nan' (a modo del comienzo de su canción I learned the hard way)”-.

Con más de medio siglo de vida, de pequeña estatura y figura rechoncha, además de “ser muy negra”, Jones sabe lo que es que una discográfica te rechace por falta de sex-appeal. Su voz es un torbellino en las rápidas y una especie de abrazo espiritual en las lentas pero, evidentemente, sus caderas nada tienen que ver con las de Beyoncé. Tampoco su estilo busca la extravagancia en un negocio abundante de caprichos de un día. “No se puede ser una cantante de ‘soul’ verdadera y al mismo tiempo Lady Gaga”, afirma Jones. “Lo que concierne en el mundo del espectáculo pop a mí no me interesa. Tampoco me interesa ser un ejemplo para el jurado de American Idol”, sentencia.

Suena creíble, como su soul. No es una pose, tan común en el mundo del espectáculo. Hay una anécdota ilustrativa al respecto. En un concierto en Francia, Jones se molestó porque vio carteles que la presentaban como la reina del soul. Unos chicos se acercaron a ella y no pararon de llamarla así. Tuvo que decirles que dejaran de calificarla como reina del soul, ya que la única reina era Aretha Franklin. Eso es respect, como cantaba la propia Franklin. Respeto por la música que defiende y ama. “Música que te hace sentir viva, que sale del corazón”, dice Jones. “Llámalo simplemente ‘soul”, concluye
".

Título: Sharon Jones, llámalo música del corazón o simplemente soul
Autor: Fernando Navarro | 14 de marzo de 2012
Artículo original publicado en la sección de Cultura de El País.
http://blogs.elpais.com/ruta-norteamericana/2012/03/sharon-jones-ll%C3%A1malo-m%C3%BAsica-del-corazon-o-simplemente-soul.html

The Impellers - This Is Not A Drill (2012)

En su primer trabajo, Robot Legs (2009) ya dieron buena muestra de lo que eran capaces de ofrecernos, de que su sonido era algo así como la versión británica del grupo norteamericano Breakestra. This Is Not A Drill es el segundo trabajo de esta notable banda integrada por diez miembros liderados por el guitarrista Glenn Fallows y editado por el sello Mocambo Records (en vinilo) y Legere Records (en su versión cd). Su seña de identidad es la particular energía con la que interpretan el deepfunk y el soul, combinando material original junto con sus propias versiones de temas más o menos conocidos por el gran público.

La infalible y potente voz de la vocalista Lady Clair se teje eficazmente con una potente sección rítmica y el bajo para proporcionar la columna vertebral de cada pista, complementada eso sí con la garra de una sección de metales con menor peso de lo que suele ser habitual en este género. Gracias a Jada Parolini (Willwork4funk) he podido disfrutar anticipadamente de una copia de este disco y puedo afirmar que es la habitual propuesta revival deep-funk tan presente últimamente en este espacio. Una banda que se siente a gusto con la vertiente más sucia del funk y la faceta más cruda y energética del soul al estilo de The Bamboos o The Sweet Vandals. Por lo tanto, un grupo recomendado para todos aquellos que disfruten con la descarga de energía que proporciona el deep-funk.

Otis Clay - Trying To Live My Life Without You (1972)

Otis Clay está considerado como uno de los más importantes artistas que cultivaron el deep soul y el gospel. Su voz primorosa, impulsaba una imparable mezcla de enérgico fuego y bailable soul, rnb y blues en la misma tradición de aquellos cantantes del viejo soul profundo como Otis Redding, Wilson Pickett y Solomon Burke, una intensidad y pasión que mostraba en cada uno de sus shows en vivo.

Este fue su primer álbum con el sello Hi Records (la casa de Al Green o Syl Johnson), producido por el genio Willie Mitchell. Cuenta con aquella famosa sección de viento, guitarra y coros característicos de la casa discográfica, -la quintaesencia del Memphis soul- en el que se incluía probablemente el mayor hit de su carrera, este tema que hoy recuerdo con vosotros (versioneado por Bob Seger). Curiosamente, aunque obtuvo su mayor éxito en Memphis durante la primera mitad de la década de los setenta, siempre se le ha considerado como el rey del soul de Chicago. El intenso estilo vocal de Otis le ha convertido en el orgulloso abanderado de la tradición en una ciudad llena hasta rebosar de legendarios artistas.

P J Morton - Following My First Mind (2012) EP

Después de tres notables discos, un álbum en vivo, incontables premios como compositor y teclista (incluido un grammy), este artista -auténtico referente del indie soul- nos presentó a finales del mes pasado su nuevo trabajo: un EP con su nueva casa discográfica Cash Money Records, que por cierto tenéis disponible la descarga de manera gratuita y absolutamente legal en su propia página web.

El nuevo proyecto incluye siete temas, otra muestra más de su combinación de estilos y en el que da buena cuenta de su notable capacidad como compositor/músico/vocalista acompañado en esta ocasión por colaboraciones de peso como Lil 'Wayne, Adam Levine o el regreso de Jazmine Sullivan. En definitiva, "las mismas cosas" que ha estado haciendo hasta ahora aunque creciendo y extendiendo sus límites creativos. Mientras el éxito llega, sigue prestando todo su gran talento a estrellas consagradas (últimamente como teclista en la gira del grupo Maroon 5) y apostando en su trayectoria individual por tender puentes entre el soul y el pop, con su ídolo Stevie Wonder como referencia, un verdadero espíritu libre y sensible que nos regala unas preciosas letras envueltas en un sonido que resulta siempre difícil de etiquetar. La genética puede llevarte hasta cierto punto, el trabajo duro y el talento te permite dar al siguiente paso, aunque nada ni nadie te asegura el éxito. Esa es la historia de este nativo de New Orleans.

Brandy Butler & The Fonxionaires - Don’t Want Nothin’ (2012)

Cuando uno piensa en productos made in swiss seguro que se le vienen a la cabeza cosas típicas y tópicas como el chocolate, el queso, los relojes, el rosti o las cuentas bancarias. Lo que puede resultar más exótico es encontrarse en esta tierra de glaciares, refugios atómicos o viajes en tren a un grupo capaz de rememorar el rnb de los sesenta con indudable y sorprendente calidad, lejos del indie, electro y rock, como si hubieran sido congelados en la cápsula del tiempo y descongelados ahora.

A finales de 2009 editaron un primer trabajo, en concreto un estupendo EP que ya hacía presagiar un esperanzador futuro, ahora han confirmado tamañas expectativas con la edición de Don’t Want Nothin’, su primer larga duración, un disco muy recomendable para todos aquellos que añoren aquellos viejos tiempos del soul y el rnb. El álbum es decididamente retro en la intención -muchas referencias a las grabaciones Motown, Stax o Atlantic- soul y rnb añejos en el sentido que el último término tenía en aquella época, es decir, mucho antes de que el género haya sido abducido por el rap y el hip hop. Un disco ligero, bailable que se puede escuchar de principio a fin, catorce temas, ninguna revolución musical, sino una hermosa energía contagiosa que muestra a esta banda helvética muy conjuntada con el refuerzo de la poderosa y conmovedora voz de Miss Brandy Butler.

Esperanza Spalding - Radio Music Society (2012)

Considerada como una niña prodigio desde los 15 años, esta nativa de Portland ha emergido con enorme fuerza en el panorama musical como una magnífica bajista/vocalista/compositora de jazz que sin embargo ha sabido adoptar un refrescante enfoque infundiendo a su estilo toda una amalgama de influencias y fusión de géneros (soul, blues, funk, hip-hop, pop o ritmos latinos), rompiendo las hipotéticas barreras existentes entre la intelectualidad del jazz y la sensibilidad del pop.

En su cuarta entrega nos muestra la enorme ambición y capacidad creativa que atesora esta enorme artista. Apoyada en una pulida y sofisticada producción, de su indudable clase como compositora yuxtapone con acierto neo-soul, funk, hip hop y jazz para adultos con sutiles tintes pop. Acompañada de un elenco de músicos de jazz realmente estelar construye ritmos a base de capas intercaladas y coquetea con estructuras pop más convencionales, con dosis menores de improvisación, para poder ofrecer un producto elegante y grácil que revele su instinto más pop y su sensibilidad jazzy.

Reconozcamos que el jazz contemporáneo sigue siendo un nicho de mercado bastante pequeño, una música difícil de vender. En definitiva, Radio Music Society es un disco enfocado más hacia una audiencia juvenil y cercana al pop que a los aguerridos acérrimos del jazz. Aunque nada tiene que ver con la propuesta de Norah Jones, éste es un trabajo diverso y bien ejecutado, muestra un equilibrio ideal entre lo que aceptamos y lo que admiramos con el que aspira a contentar finalmente a ambos públicos. Esperanza lo quiere todo, estar a la vanguardia del jazz y convertirse en una estrella del pop, sin embargo me temo que aún no ha descubierto la fórmula para poder capturar plenamente siquiera a uno de ellos.

Conya Doss - Pocketful of Purpose (2012)

Al ser preguntada por el hecho de que a menudo se etiqueta su estilo como neosoul, la artista de Cleveland comentaba bromeando que "si me quieren incluir dentro del movimiento neosoul no hay ningún problema, pero en su opinión su propuesta no tiene nada de nuevo". Sin querer entrar en ningún tipo de estéril discusión, lo cierto es que el sonido áspero y conmovedor que la caracteriza ofrece un toque moderno al sonido vintage, infundiendo a la perfección una ecléctica mezcla de soul, blues, rock, jazz y r & b.

Durante todos estos años -una década- ha construido una sólida reputación como punto de referencia actual para cualquier joven artista femenina y su nuevo trabajo (el sexto de su carrera) no es ninguna excepción. Un sólido equipo de productores (entre ellos Frank McComb), trece temas de su propia cosecha, plenos de soulful con esa belleza, gracia y confianza que transmiten sus canciones. La hábil disposición hábil de metales, cuerdas, y riffs de piano crean el ambiente perfecto para cantar con su inteligencia emocional sobre el amor, la vida y de cómo perseguir tus sueños. 

Es una mujer poseedora de una voz encantadora y atractiva que ha encontrado su razón de ser en la simplicidad. En cada nota que sale de sus labios libera un tono puro que abruma y conmueve el sentimiento de los oyentes . Posee ese halo que adornaba las divas del soul antaño, una elegante voz que se muestra cómoda tanto en el lascivo rnb como en el espiritualismo del gospel. Una verdadera cantante de soul que se ha mantenido fiel y coherente durante toda su carrera, una hermosa dama que vierte su corazón en la música que ofrece.

Tower Of Power - So Very Hard To Go (1973)

Tower of Power, junto a otras importantes bandas surgidas a finales de los 60 ayudó a definir el "Sonido de San Francisco". A diferencia de la mayoría de aquellos grupos que hacían música psicodélica, se especializó desde el principio en la música soul. La sección de vientos de la banda, considerada como una de las más potentes del mundo cuenta en su curriculum con un historial de grabaciones impresionante que sitúan a la banda como una referencia imprescindible en su género.

Este legendario grupo con sede en Oakland por fin encontró al vocalista ideal para desarrollar de manera convincente a nivel vocal su característico funk/soul de aquella época en este álbum homónimo -el tercero en su carrera-. Lenny Williams fue el vocalista principal del grupo en los tres discos de mayor éxito comercial del grupo (algo tendrá que ver) en el periodo 1972-74, finalmente abandonó la formación para desarrollar su carrera en solitario con suerte desigual. Hasta ese momento el líder y fundador del grupo Emilio Castillo había sido capaz de resolver de manera satisfactoria el apartado de los arreglos y la producción, lo mismo podemos decir de su legendaria sección de metales o el nivel de composición.

Soul Over The Race Vol. 2 (2011)

Editado por el sello Sweet Soul Records a principios de este año, este disco supone ya la tercera entrega de esta exitosa colección de temas clásicos de la música negra en la voz de jóvenes talentos japoneses. El concepto y el mensaje de la serie parece simple: la música soul trasciende cualquier raza y cultura, el talento local japonés y las letras originales en inglés proporciona cierta singularidad, ese reclamo que le ha permitido atraer no sólo la atención del público local sino también del resto del mundo (de hecho se ha lanzado a nivel internacional vía itunes).

Doce temas en total para cuatro vocalistas elegidos tras un duro proceso de selección previa entre más de cien aspirantes (algunos de los cuales han trabajado con estrellas como Stevie Wonder o John Legend). Sayumi, Emi Hinouchi, Fasun y Kaori Sawada se enfrentan a una amplia diversidad de estilos (disco, funk, soul y neosoul, rnb y hip hop) desde su propia perspectiva para decirle al mundo: Eh! Estamos aquí!. El resultado es sorprendente y cuasi-convincente al mismo tiempo. Realmente hay que reconocer que son un magistral producto del marketing: caras bonitas, look occidental a la última, voces agradables, letras inofensivas y una notable producción. Si le sumamos su innata capacidad para emular o imitar y que cuentan con la baza de esa sensibilidad, armonía, equilibrio y buen gusto tan propias de la cultura asiática podemos entender que este producto pueda venderse bien. No obstante, el conjunto resulta monótono, le falta más garra y fuerza... pero, juzguen ustedes mismos.

Dojo Cuts feat Roxie Ray - Take From Me (2012)

Aunque puede resultar curioso -o incluso extravagante- lo cierto es que el sello italiano Record Kicks goza actualmente de gran prestigio en el campo de la edición de estupendos discos de deepfunk, soul, groove o incluso dancefloor jazz. Creado el año 2003 por Nicolò Pozzoli y con sede en Milán, este label independiente puede presumir de un corto pero selecto catálogo entre los que figuran artistas como Nick Pride & the Pimptones, Baby Charles, Diplomats of Solid Sound, Third Coast Kings o el magnífico combo que os presento en esta ocasión.

Formando parte de ese renovado interés que en tierras australianas ha suscitado el viejo sonido soul/funk -y que en su momento catalogué como de auténtica "invasión"- el sello italiano ha acogido en su seno a esta gran formación y ha editado también su segundo disco Take From Me. Su explosivo álbum de debut homónimo del año 2009 no dejaba lugar a dudas acerca de las inclinaciones musicales de este sexteto: el crudo y bailable funk de los años setenta, donde la sección rítmica (bajo eléctrico y batería) asume el protagonismo en detrimento de la melodía y las armonías, pero sin abandonar por ello la obligada cuota de piezas clásicas de soul.

Como acertadamente señala Santiago Tadeo esta alternancia de piezas de funk uptempo con temas soul a medio tiempo (al estilo de nuestros The Sweet Vandals) es uno de sus grandes aciertos, una combinación irresistible que desconocemos si responde a un simple cálculo comercial o refleja fielmente el espíritu franco de la banda. Sin duda la audaz escena aussi se ha convertido en el nuevo milenio en el mayor proveedor de retro funk y soul del nuevo milenio una vez que The Bamboos y Kylie Auldist abrieran el camino. Pues bien, este estupendo grupo con sede en Sidney se ha convertido en uno de los grandes candidatos para mantener intacto este reinado en los próximos años, lo cuál tiene su mérito si tenemos en cuenta la sorprendente e interminable lista de candidatos aussies al trono.

Incognito - Surreal (2012)

Hay amores para toda la vida... mi idilio musical con esta fabulosa banda británica supera las tres décadas y se mantiene desde entonces prácticamente intacto. Cierto es que durante todo este tiempo ambos hemos sabido ser mutuamente fieles; J.P. Maunick ha seguido apostando por ese sonido resultado de la fusión de funky, soul, dance, ritmos latinos y jazz (lo que en su momento se convino en llamar acidjazz) y yo, por mi parte, sigo cautivado por ese estimulante sonido resultado del mestizaje de distintas influencias.

Su obra no ha parado de crecer a un ritmo vertiginoso, prácticamente todos los años llega a las tiendas alguna novedad del grupo británico. Algunos de sus discos se cuentan entre las obras maestras del acid jazz y de la música negra en general. La semana pasada Dome Records ha editado su último trabajo Surreal. Quizás no sea el mejor de su trayectoria, aunque en todo caso es un trabajo que mejora con cada escucha y que nos proporciona suficientes momentos emocionantes recordándonos cómo y por qué -quizá la banda de acid jazz más relevante de la historia- ha sobrevivido a treinta años de cambios y profundas transformaciones en el mundo de la música.

Los arreglos innovadores y conceptos musicales más frescos compensan esa cierta pérdida de creatividad que se le escapa últimamente entre los dedos al gran Bluey para insuflar constantemente nueva vida a esta venerable institución y regalar música de calidad a casi tres generaciones de oyentes agradecidos por todo el mundo. No hay nada nuevo destacable en este disco, excepto la incorporación de las voces de Natalie Williams y Mo Brandis pero tampoco es necesario, está repleto de buenas vibraciones, magníficos arreglos instrumentales y colaboraciones vocales... toda una celebración musical festiva para esta primavera.

Luxury Soul 2012

El sello británico Expansion Records anda últimamente de celebración en celebración. Si el pasado año cumplieron 25 años de vida como una de las casas discográficas de referencia en el mercadoo soul británico. Quizás la mejor, junto a Dome Records. A ambas dediqué en su momento un post a modo de homenaje en este espacio. A finales del pasado mes de enero, presentó esta colección de 35 canciones (en un box de 3 cedés) conmemorando el hecho de que llevan una década editando este famoso recopilatorio.

Para tan feliz acontecimiento se han decidido por una impresionante selección artistas tanto contemporáneos (Eric Benet, Frank McComb, Omar, Cool Million, Anthony David, Ledisi, Adriana Evans, Rahsaan Patterson) como antiguos (Ashford & Simpson, Roy Ayers, Sheree Brown, Howard Hewett, The Valentine Brothers, Jean Carne, Chapter 8, Bobby Womack, Phil Perry), por nombrar algunos y que han aparecido en alguna ocasión en ediciones anteriores del recopilatorio.

Con este post, simplemente quiero recordaros la magnífica e impagable labor desarrollada por el label británico Expansion Records por mantener viva esa llama del modern soul en un mercado donde el negocio de las ventas se concentran en la música pop, rock y hip hop. Estos discos son sinónimos de elegancia, buen gusto, sofistificación, impecables producciones, de philly soul, de funk, de smoothjazz o incluso de la música groove dance. Por cierto, tenéis a vuestra disposición una estupenda historia del sello en el siguiente enlace http://souljoneswords.blogspot.com/2011/05/true-soul-survivors-story-of-expansion.html.

Will Downing - Today (2012) EP

Segunda entrega de la curiosa trilogía de EPs -Yesterday, Today y Tomorrow- en la que el artista da buena muestra de la que ha venido siendo su seña de identidad durante tantos años: a saber, ese soul suave, edulcorado y sofisticado por cortesía de Will Downing, el mismo que deleita a una legión de seguidores incondicionales. Hay que reconocer como audaz esta estrategia de marketing, un formato renovado que quiere llamar la atención de un público sobrecargado de propuestas e información musical.

Los cuatro temas son originales y han sido coescritos junto a Chris "Big Dog" Davis, quien también asume las labores de producción. Nada nuevo, nada malo, música bien hecha al fin. Como siempre el conjunto funciona perfectamente, expertos músicos de estudio, con una producción pulida e impecable, esos ritmos suaves que se deslizan a la perfección con una voz que parece nunca sonar demasiado suave. Así pues sigue con esta "audionovela" por fascículos en los que se retrata la lujuria, el amor y la mentira. Guste o no, lo cierto es que hay que quitarse el sombrero ante este artista que ha permanecido fiel a una propuesta que le ha dado éxito ayer, le mantiene hoy en primera línea y seguro, mañana.

Soul Train Fest - Una gran noche de funk y soul (II)


Lo prometido es deuda, como ya os comenté en el primer post que dediqué a la actuación de The Pepper Pots, dentro del Soul Train Fest y celebrado en el Kafe Antzokia de Bilbao el pasado 9 de Marzo, paso a referir brevemente la que, en mi opinión, fue la actuación estelar de la noche. Confieso que iba predispuesto a ello, ya que la razón fundamental de asistir a tal evento era poder ver en directo a una de las bandas que más me seducen últimamente. No obstante, confirmaron y superaron ampliamente todas mis expectativas. Esperaba asistir a una gran sesión de soul/funk pero al finalizar su magnífica actuación me quedó la sensación de que me habían regalado mucho más. Me explico.

Cómo dejaba entrever su último trabajo So Clear (2011), la banda madrileña no se puede considerar a estas alturas sólo un grupo que cultiva el deep-funk al más puro estilo The Bamboos o, cómo no, la inevitable referencia Sharon Jones & The Dap Kings. El grupo que actuó aquel día mantiene la esencia, su seña de identidad y por supuesto, se muestran muy capaces de seguir desplegando toda esa energía del sonido más oscuro de principios de los 70, invitándonos constantemente al baile,  pero se aprecia una acertada evolución en su estilo, han sabido reinterpretarlo hacia terrenos del soul, proponiéndonos un sonido personal, único, realmente convincente y atractivo. En el escenario, el cuarteto instrumental integrado por José Ángel Herranz a la guitarra, Santi Martín en el bajo, el organista Santiago Vallejo y mi "amigo" Javi Gómez a la batería cumplieron de sobra su cometido. Y qué decir de Mayka, me encantó, una perfecta maestra de ceremonias, con su personalidad arrolladora se comportaba en el escenario con una soltura envidiable, siempre vital. Y esa voz. con un timbre  y unos registros en la tradición del soul negro, siempre bien afinada. Simplemente genial.

Fueron muchos minutos de delirio, con la mayoría de los asistentes bailando con entusiasmo, entregados, embobados y comiendo en su mano, lo cual tiene su mérito, no es fácil que el público vasco pierda con tanta facilidad la compostura y todo atisbo de sentido del ridículo. Hoy mismo finaliza su periplo actuando en la sala Apolo (Barcelona), este post sólo puede servir para recomendaros que, si os gusta el funk-soul de calidad y tenéis la posibilidad, no os lo penséis. Yo hace tiempo que no me lo pasaba tan bien en un directo. Es uno de los grupos que debe escuchar todo amante de la música negra que tenga intención de conocer las propuestas más interesantes que se hacen en este país y en el resto del mundo.

Third Coast Kings - Third Coast Kings (2012)

Editado por el sello discográfico Record Kicks este disco suena como si se hubiera lanzado cuatro décadas antes. Nuestro amigo Manuel tiene todo el mérito de descubrirlo para todos nosotros en el grupo de facebook Musicasoul. Desde el primer momento que lo escuché fue como si recibiera un golpe directo al estómago con temas breakbeat funky absolutamente demoledores para el cuerpo, el corazón y el alma, tenía que hacerme con el álbum.

Este grupo integrado por ocho miembros con sede en Michigan ya dieron que hablar el mismo año de su formación (2009) en el que desarrollaron una sólida reputación como magníficos exponentes del soul y del funk más clásicos. Incluso editaron su propio disco Heavyweight Funk!, toda una declaración de intenciones. No obstante, fue este reconocido sello italiano el que les ofreciera un contrato discográfico, editaron el año pasado el EP homónimo de siete canciones (incluido el tema "Give Me Your Love"), el precedente inmediato de este disco de debut que hoy os traigo aquí.

Ellos conforman una banda poderosa, sólidos como conjunto (bajo, metales, sección rítmica) pero también brillantes en el plano individual. De hecho, son en los números instrumentales en los que la banda suena más a gusto, pero también nos ofrecen conmovedoras obras maestras vocales como “Spicy Brown” y “Emcee Marie”', de la mano de los vocalistas Sean Ike y Michelle Camilleri. El material original contiene sobredosis incendiarias y explosivas de retro-funk, soul y rnb (con incursiones hacia los territorios del jazz) con una energía, entusiasmo e inteligencia acordes a su prometedora carrera. El disco tendría que incluir una etiqueta en la que advirtiera al comprador que se requiere estar en plena forma para poder aguantar la subida de adrenalina que procura desde la primera nota hasta la última.

Incognito - Don't You Worry About The Thing (1993)

Aún recuerdo con nostalgia y cariño aquellos días en los que sintonizaba a diario el dial para saciar mi sed de buena música de la mano del legendario programa de RNE Área Reservada. Se convirtió en mi oraculo musical, ávido de conocer nuevos horizontes musicales en una etapa de cambios profundos en mis preferencias musicales. A partir de ese  momento ya nada sería igual.

El inolvidable Antonio Fernández (su presentador) oficiaba como maestro de ceremonia con cada nuevo artista que nos presentaba, es como si un guiño cómplice a mi alma acompañara su añorada alocución. Así, esta maravillosa versión del tema clásico de Stevie Wonder, la sensual mezcla de elementos de la música soul, jazz, funk y disco obra de su líder JP "Bluey" Maunick y, cómo no, la inolvidable voz de Maysa Leak me atrapó desde el primer momento que la escuché hasta convertirse finalmente con el paso de los años en algo muy especial para mí. Por ello, me váis a permitir que no haga comentario técnico alguno sobre el tema, sólo pretendo compartir con todos vosotros la emoción que me embarga cada vez que escucho esta canción y, de paso, rendir homenaje a un programa y locutor imprescindibles en la historia de la radio musical en España. Por cierto, se confirma nuevo disco del grupo para este año.


Soul Train Fest - Una gran noche de soul y funk (I)

El pasado viernes, tuve la ocasión de asistir a un gran concierto de música negra en mi querida ciudad. Siendo más exactos, en realidad fueron tres shows en uno integrados en el llamado Soul Train Fest. Como reza en la promoción, siguiendo la misma tradición de los grandes festivales europeos de soul, donde las principales formaciones de las compañías discográficas como Stax o Motown se unían para recorrer el mundo bajo un mismo paraguas.

En su primera edición -esperemos que haya muchas más-  ha apostado por recorrer Madrid, Zaragoza, Bilbao y próximamente Barcelona de la mano de tres formaciones de sólida reputación en nuestra escena soul: The Pepper Pots, The Sweet Vandals y mis paisanos The Cherry Boppers. Todos ellos han demostrado que se puede hacer soul de calidad en nuestro país y exportarlo sin complejos más allá de nuestras fronteras.

Ante un público donde no sorprendía ver a personas rondando la cincuentena, el espectáculo comenzó con un fragmento de audio que reproducía el sonido de un tren saliendo de la estación, era la señal que anunciaba la actuación de The Pepper Pots. La puesta en escena del grupo catalán estaba de lo más cuidada. Ellos trajeados al estilo de una mini orquesta con el Hammond en una esquina y en la otra los metales. Ellas con su insinuante vestido rojo a lo retro, mostrando hombros, manos y piernas, bailando al compás aunque con una buscada sincronización imperfecta y sin perder nunca el ritmo. Ahí estaban Marina, Aya y Adriana para mantener el show, derrochando simpatía y buenas voces. Como comentaba un compañero, subir hoy en día a siete musicos y tres vocalistas en un escenario tiene su mérito. Tratar de recuperar el sonido de hace 50 años con dignidad y corrección aún mas...

Hubo no obstante un aspecto que me pareció innecesario: nos propusieron una hora de actuación ininterrumpida enlazando unos temas con otros -a modo de medley- como si el objeto fuera batir el récord de interpretar el mayor número de temas posibles en el tiempo que estuvieron sobre el escenario. La verdad, prefiero que haya descansos entre canción y canción, que te permitan saborear por separado cada una de ellas, que las desarrollasen hasta el final antes de afrontar la siguiente. Y es que los músicos dan la impresión de merecer mayor protagonismo en el show, lo que ayudaría al mismo tiermpo a dar algún respiro a las vocalistas. En todo caso, desplegaron con admirable eficacia su soul de estética clásica inspirado en los grandes de los sesenta (The Marvelettes). Se nota que disfrutan tocando frente al público, contagiando toda esa alegría y encanto. Música sencilla e inofensiva que te entra con la misma facilidad por los oídos que por los ojos.

En una próxima entrega, comentaré la actuación de The Sweet Vandals, lo mejor de la noche.

 
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